Marco Antonio
Poeta recién llegado
Dejo mi vida en tus manos
Para vivir eternamente
Dentro de una suave caricia.
Amanecer a tu amparo
Con las sabanas envolviendo nuestro cuerpos
Susurrándote al oído
Besos que recorren tu espalda.
Marchitarme junto a tu rosa
Es mi desdicha
Pues si de mis cenizas
Vuestra flor renace entre las estrellas
Cortad ahora mismos mis venas
Para que rieguen tu jardín
Más allá de la muerte perezosa.
No detengo el tiempo que ahoga,
Ya que sin el él
Nuestro amor no se consumaría
Y es mejor
Una vida de sufrimientos contigo
Que una bonita estampa de un día.
Al infierno con los días,
A la hoguera la libertad soñada
Que yo me quedo en la cárcel de tu cuerpo
Para despertar contigo cada mañana.
Para vivir eternamente
Dentro de una suave caricia.
Amanecer a tu amparo
Con las sabanas envolviendo nuestro cuerpos
Susurrándote al oído
Besos que recorren tu espalda.
Marchitarme junto a tu rosa
Es mi desdicha
Pues si de mis cenizas
Vuestra flor renace entre las estrellas
Cortad ahora mismos mis venas
Para que rieguen tu jardín
Más allá de la muerte perezosa.
No detengo el tiempo que ahoga,
Ya que sin el él
Nuestro amor no se consumaría
Y es mejor
Una vida de sufrimientos contigo
Que una bonita estampa de un día.
Al infierno con los días,
A la hoguera la libertad soñada
Que yo me quedo en la cárcel de tu cuerpo
Para despertar contigo cada mañana.