Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bordeaste mis costas desde la primera esquina,
y hundiste mis barcos, con tu mirada tranquila.
No ansiando hacer promesas, sino perseguirlas,
te aventuraste a mi tierra, y me sentí crecida
Crecida de vida, de belleza de amor y poesía
Caminamos serenos los días, lento Discretos
Pero ya urdías un plan -en secreto-
y mi arena, sucumbió al tesoro de tus besos;
y se hundieron en ella mis huesos,
tu carne, y mi verbo
Después, me dejaste el silencio
Y una noche, surcabas los mares de nuevo;
habías recordado los mapas más viejos,
y tu sangre clamaba otros puertos
Mi faro apagó con tu silencio su luz,
y esperó con la luna tu barco, mas tú
Nunca más regresaste.
Y tu sueño preñó mi recuerdo
y los hijos de tu sueño, aún preguntan:
¿Ha vuelto?...
y hundiste mis barcos, con tu mirada tranquila.
No ansiando hacer promesas, sino perseguirlas,
te aventuraste a mi tierra, y me sentí crecida
Crecida de vida, de belleza de amor y poesía
Caminamos serenos los días, lento Discretos
Pero ya urdías un plan -en secreto-
y mi arena, sucumbió al tesoro de tus besos;
y se hundieron en ella mis huesos,
tu carne, y mi verbo
Después, me dejaste el silencio
Y una noche, surcabas los mares de nuevo;
habías recordado los mapas más viejos,
y tu sangre clamaba otros puertos
Mi faro apagó con tu silencio su luz,
y esperó con la luna tu barco, mas tú
Nunca más regresaste.
Y tu sueño preñó mi recuerdo
y los hijos de tu sueño, aún preguntan:
¿Ha vuelto?...
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::triste pero no deja de ser hermoso tu poema amiga