La Loca…

Enrique Quiroz Castro

Poeta que considera el portal su segunda casa
LA LOCA…


La mujer disfrutaba por el campo, jugando con la brisa y el viento
y al sentir el perfume que un rosal exhalaba con frutal sentimiento,
quiso darle a su amado la tibieza encofrada de su amor y su aliento,
como en tiempos de gloria, cuando juntos hallaban en el cielo perlado
la señal confirmante de luceros y estrellas a su amor perdurado.
Y llegó a la cabaña -decorada de flores-, con su flor de sonrisas,
a entregarse madura, como noche alunada, refulgente y sumisa.
Mas el hombre, se hallaba con la amante de turno recostada en el suelo,
ese suelo sagrado, que en su ayer de pasiones fue su mar de consuelo.
Una rabia infinita le brotó por el alma -cual volcán de fiereza-
y aferró sin pensarlo, un puñal afilado que se hallaba en la mesa.
Con dos cortes certeros, culminó su venganza con mortal precisión.
Pero al ver a la muerte sepultando su anhelo; se nubló su razón,
y se fue maldiciendo los luceros y estrellas en su fiel corazón.



ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
DERECHOS RESERVADOS​
 
La furia, la ira pueden cegar al más cuerdo, traición vil, hermosamente plasmado en tus letras.
Placer leerte amigo:)
 
Allí en el suelo la traición vengada...y el poeta hace verdaderas estampas del reflejo que hace la sociedad ante el sentimiento del amor. Un cardumen de abrazitos y estrellas hasta la inagotable inspiración de un gran poeta.!
 
Allí en el suelo la traición vengada...y el poeta hace verdaderas estampas del reflejo que hace la sociedad ante el sentimiento del amor. Un cardumen de abrazitos y estrellas hasta la inagotable inspiración de un gran poeta.!


Gracias mi querida Tuti, es una gran alegría recibir tu visita por este mi pequeño sembrío.
Recibe mi gratitud en un fuerte y crujidor abrazo.
Tu amigo que te quiere y admira.
Enrique

:::hug::::::hug::::::hug:::
 
El poema es de un contenido de hilvanado certero, bien tratado. Me ha encantado. En lo relacionado a la estructura, el verso largo se presta mas para el ritmo lento, solemne como el de un endecho o una elegia. Muchos de los versos, nos parecio, pudiste romperlos en bellos endecasilabos. Pero eso ya es cuestion de opinion y gusto personal. De cualquier forma es una lectura de elogiarse.
Un abrazo.
 
El poema es de un contenido de hilvanado certero, bien tratado. Me ha encantado. En lo relacionado a la estructura, el verso largo se presta mas para el ritmo lento, solemne como el de un endecho o una elegia. Muchos de los versos, nos parecio, pudiste romperlos en bellos endecasilabos. Pero eso ya es cuestion de opinion y gusto personal. De cualquier forma es una lectura de elogiarse.
Un abrazo.

Gracias Leonardo por tu visita, aprecio tu opinión, como bien dices es cuestión de gustos.
Recibe mis saludos y mi gratitud en un fuerte y fraterno abrazo.
Enrique
 
Es un tema muy fuerte y con un tragico final. Una historia de no acabar, porq en realidad pasa.
Un gusto leerte amigo. Te dejo estrellas y besos, nos vemos.
 
Es un tema muy fuerte y con un tragico final. Una historia de no acabar, porq en realidad pasa.
Un gusto leerte amigo. Te dejo estrellas y besos, nos vemos.

Gracias belleza. Tu visita me alegra y me conforta.
Es verdad suele suceder. Mucha gente pierde los papeles ante un cuadro inesperado.
Gracias por tu bello comentario.
Un fuerte y crujidor abrazo.
Besos mil. :::hug::::::hug:::
Felicidades
Enrique
 
LA LOCA…


La mujer disfrutaba por el campo, jugando con la brisa y el viento
y al sentir el perfume que un rosal exhalaba con frutal sentimiento,
quiso darle a su amado la tibieza encofrada de su amor y su aliento,
como en tiempos de gloria, cuando juntos hallaban en el cielo perlado
la señal confirmante de luceros y estrellas a su amor perdurado.
Y llegó a la cabaña -decorada de flores-, con su flor de sonrisas,
a entregarse madura, como noche alunada, refulgente y sumisa.
Mas el hombre, se hallaba con la amante de turno recostada en el suelo,
ese suelo sagrado, que en su ayer de pasiones fue su mar de consuelo.
Una rabia infinita le brotó por el alma -cual volcán de fiereza-
y aferró sin pensarlo, un puñal afilado que se hallaba en la mesa.
Con dos cortes certeros, culminó su venganza con macabra traición.
Pero al ver que la muerte sepultó sus anhelos; se nubló su razón
y se fue maldiciendo los luceros y estrellas en su fiel corazón.



ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
DERECHOS RESERVADOS​

¡Vaya mi amigo, en esta prosa poética, nos regalas un crimen pasional, que resulta interesante y cautiva al lector de principio a fin, aunque es una vieja historia...cuántas muertes semejantes se habrán dado de esas...Sabes que en las mujeres esas circunstancias no sirven de atenuantes, pero en los hombres sí...¿increíble no?, de todos modos, ante el juez Supremo, ninguno de los dos tendría absolución...tutalñento chispea ante mis ojos, y miadmiración crece hacia ti, amigo, poetaa, hermano, te dejo todos los besos y todas las estrellas, muuuuacks!:::hug::::::hug::::::hug::::::hug:::
 
Ladime Volcán;1225062 dijo:
¡Vaya mi amigo, en esta prosa poética, nos regalas un crimen pasional, que resulta interesante y cautiva al lector de principio a fin, aunque es una vieja historia...cuántas muertes semejantes se habrán dado de esas...Sabes que en las mujeres esas circunstancias no sirven de atenuantes, pero en los hombres sí...¿increíble no?, de todos modos, ante el juez Supremo, ninguno de los dos tendría absolución...tutalñento chispea ante mis ojos, y miadmiración crece hacia ti, amigo, poetaa, hermano, te dejo todos los besos y todas las estrellas, muuuuacks!:::hug::::::hug::::::hug::::::hug:::

Gracias mi querida y bella amiga. Tus palabras siempre alturadas, precisas y generosas en besos y estrellas.
Estoy de acuerdo contigo en tu comentario. Por supuesto. Cruda realidad que a diario mancha de sangre las manos de mucha gente.
Un fuerte y crujidor abrazo.
Besos a millón...:::hug::::::hug::::::hug:::
Felicidades.
Enrique
 
LA LOCA…


La mujer disfrutaba por el campo, jugando con la brisa y el viento
y al sentir el perfume que un rosal exhalaba con frutal sentimiento,
quiso darle a su amado la tibieza encofrada de su amor y su aliento,
como en tiempos de gloria, cuando juntos hallaban en el cielo perlado
la señal confirmante de luceros y estrellas a su amor perdurado.
Y llegó a la cabaña -decorada de flores-, con su flor de sonrisas,
a entregarse madura, como noche alunada, refulgente y sumisa.
Mas el hombre, se hallaba con la amante de turno recostada en el suelo,
ese suelo sagrado, que en su ayer de pasiones fue su mar de consuelo.
Una rabia infinita le brotó por el alma -cual volcán de fiereza-
y aferró sin pensarlo, un puñal afilado que se hallaba en la mesa.
Con dos cortes certeros, culminó su venganza con macabra traición.
Pero al ver que la muerte sepultó sus anhelos; se nubló su razón
y se fue maldiciendo los luceros y estrellas en su fiel corazón.



ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
DERECHOS RESERVADOS​

Excelente amigo Enrique.
Besos.
Zulcas.:::banana:::
 
¡Tremendo poema amigo! Ha sido de mi agrado.Gracias por tu invitación a leerte.Melodioso,ágil ,vivo retrato,cuadro viviente de un hecho que se repite y tiene este y otros fatales desenlaces.Un abrazo.
 
¡Tremendo poema amigo! Ha sido de mi agrado.Gracias por tu invitación a leerte.Melodioso,ágil ,vivo retrato,cuadro viviente de un hecho que se repite y tiene este y otros fatales desenlaces.Un abrazo.

Gracias por tu valioso comentario que justifica el tenor del poema. Mi querido amigo placer de recibir tu visita.
Un fuerte y crujidor abrazo.
Gracias por tu generoso aliento.
Enrique
 
LA LOCA…


La mujer disfrutaba por el campo, jugando con la brisa y el viento
y al sentir el perfume que un rosal exhalaba con frutal sentimiento,
quiso darle a su amado la tibieza encofrada de su amor y su aliento,
como en tiempos de gloria, cuando juntos hallaban en el cielo perlado
la señal confirmante de luceros y estrellas a su amor perdurado.
Y llegó a la cabaña -decorada de flores-, con su flor de sonrisas,
a entregarse madura, como noche alunada, refulgente y sumisa.
Mas el hombre, se hallaba con la amante de turno recostada en el suelo,
ese suelo sagrado, que en su ayer de pasiones fue su mar de consuelo.
Una rabia infinita le brotó por el alma -cual volcán de fiereza-
y aferró sin pensarlo, un puñal afilado que se hallaba en la mesa.
Con dos cortes certeros, culminó su venganza con macabra traición.
Pero al ver que la muerte sepultó sus anhelos; se nubló su razón
y se fue maldiciendo los luceros y estrellas en su fiel corazón.



ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
DERECHOS RESERVADOS​

Un loca muy dolida.
Hermoso, viví cada parte.
En su estructura, aunque muy a buen juicio
del escritros, y con todo respeto
los versos pierden su fortaleza,
pues la manera en como se presentan
parace un escrito estilo prosa.
Pero igualmente es hermoso,
bien sustentado. Un gusto leerte amigo.
 
Un loca muy dolida.
Hermoso, viví cada parte.
En su estructura, aunque muy a buen juicio
del escritros, y con todo respeto
los versos pierden su fortaleza,
pues la manera en como se presentan
parace un escrito estilo prosa.
Pero igualmente es hermoso,
bien sustentado. Un gusto leerte amigo.

Gracias Laurita, me encanta la franqueza, aprecio tu opinión., realmente traté en lo que pude de rimar los versos. Agradezco tu encantadora visita. Recibe mi abrazo supercrujidor.
Enrique
 
LA LOCA…


La mujer disfrutaba por el campo, jugando con la brisa y el viento
y al sentir el perfume que un rosal exhalaba con frutal sentimiento,
quiso darle a su amado la tibieza encofrada de su amor y su aliento,
como en tiempos de gloria, cuando juntos hallaban en el cielo perlado
la señal confirmante de luceros y estrellas a su amor perdurado.
Y llegó a la cabaña -decorada de flores-, con su flor de sonrisas,
a entregarse madura, como noche alunada, refulgente y sumisa.
Mas el hombre, se hallaba con la amante de turno recostada en el suelo,
ese suelo sagrado, que en su ayer de pasiones fue su mar de consuelo.
Una rabia infinita le brotó por el alma -cual volcán de fiereza-
y aferró sin pensarlo, un puñal afilado que se hallaba en la mesa.
Con dos cortes certeros, culminó su venganza con macabra traición.
Pero al ver que la muerte sepultó sus anhelos; se nubló su razón
y se fue maldiciendo los luceros y estrellas en su fiel corazón.



ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
DERECHOS RESERVADOS​


Más que locos deben estar los que de amor pintan su corazón ignorando tal vez, que ante sublime entrega de dos enamorados está el desangrado corazón de aquel que es traicionado.

Me gustó mucho...te dejo mis estrellas
 
Más que locos deben estar los que de amor pintan su corazón ignorando tal vez, que ante sublime entrega de dos enamorados está el desangrado corazón de aquel que es traicionado.

Me gustó mucho...te dejo mis estrellas

Tienes mucha razón, es real lo que dices, así como también estos casos de criminalidad y de locura que se dan por la traición.
De repente no es el título apropiado a este poema.
Un fuerte y crujidor abrazo.
Enrique
 
Amigo una bella historia de amor con un tragico final. Un placer :) Besitosss!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba