Ricardo Leon De las Salas
Poeta fiel al portal
Es el fulgor reflejado
por la inocente mirada de un niño.
El cálido aroma
de un jardín de ilusiones,
El despertar del astro rey en el cenit.
Es todo lo real y abstracto que hay en el mundo.
Es el amor
un sentimiento capaz de hacernos felices
aún
en el mismo sufrimiento.
Quien ama no exige
propone
y en los momentos más difíciles
se mantiene firme e incólume
aunque lo acicale la duda.
Es morirse de angustia por el ser amado
y encontrar la dicha en una sonrisa suya.
Es aparentar alegría
cuando por dentro
nos carcome la tristeza.
Es mirarse en sus ojos y descubrir en ellos
un mundo irreal, lleno de fantasía
donde se resalta todo lo bello y hermoso
que pueda existir.
Es una amistad sin fronteras
impregnada por el mágico hechizo
de lo inesperado.
Es escuchar sin oír.
Ver sin mirar.
Sentir sin tocar.
Es amar
una dulce esperanza en el mañana.
La sensación de que el futuro
siempre nos sonreirá
si luchamos con tezón.
Es conocer el fondo de las cosas
sin entrar en ellas.
Actuar con cautela sin tener motivo aparente
y perderse en el laberinto de la duda
y encontrar
cuando ya todo se creía perdido
una mano amiga
que nos guía
por el camino de la verdad.
¡Es el amor!
por la inocente mirada de un niño.
El cálido aroma
de un jardín de ilusiones,
El despertar del astro rey en el cenit.
Es todo lo real y abstracto que hay en el mundo.
Es el amor
un sentimiento capaz de hacernos felices
aún
en el mismo sufrimiento.
Quien ama no exige
propone
y en los momentos más difíciles
se mantiene firme e incólume
aunque lo acicale la duda.
Es morirse de angustia por el ser amado
y encontrar la dicha en una sonrisa suya.
Es aparentar alegría
cuando por dentro
nos carcome la tristeza.
Es mirarse en sus ojos y descubrir en ellos
un mundo irreal, lleno de fantasía
donde se resalta todo lo bello y hermoso
que pueda existir.
Es una amistad sin fronteras
impregnada por el mágico hechizo
de lo inesperado.
Es escuchar sin oír.
Ver sin mirar.
Sentir sin tocar.
Es amar
una dulce esperanza en el mañana.
La sensación de que el futuro
siempre nos sonreirá
si luchamos con tezón.
Es conocer el fondo de las cosas
sin entrar en ellas.
Actuar con cautela sin tener motivo aparente
y perderse en el laberinto de la duda
y encontrar
cuando ya todo se creía perdido
una mano amiga
que nos guía
por el camino de la verdad.
¡Es el amor!