Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Eres Tú, Mi Poesía?
Acaso poesía son las palabras que fluyen en mi mente
las que ponen mi pluma fuente
a tatuar un papel cualquiera, ya esté frente al mar
debajo de una palmera,
o en una fría habitación bajo la luz de unas velas.
No importa donde me encuentre,
te pienso constantemente
se llena mi alma de alegría al saber que son
tus ilusiones mías, que son tuyas mis pasiones
que en este encuentro hay más que unión de corazones.
Que eres para mí el bálsamo sagrado
con el que calmo todos mis dolores,
como la poesía que la pinto de mil colores,
de los más hermosos que me inspiran tus amores.
¡Porque te amo de muchas maneras!
¡Te amo por ser mi centro!, ¡Por ser mi paz!
¡Por compartirme tus momentos de gran intimidad!
Por ser el aliciente de la maldita soledad
que sustituiste con tu hermosa realidad
haciéndome sentir esta gran felicidad.
¡Te amo por ser en mi vida una necesidad!
¡Por ser torbellino de mí intimidad!
¡Por ser mí fuerza, mi apoyo en momentos de debilidad!
¡Te amo por ser quien eres, te amo por tu sensibilidad!
¡Te amo como a la poesía por ser ambos mi realidad!
Poesía eres para mí mucho más que palabras y rimas
eres caudal de sentimientos, eres una enorme tarima
la que un día hice mía y grite a los cuatro vientos
los deseos de mi corazón y necesidades de sentimientos.
Como hada mágica no me hiciste esperar
compensándome con un POETA con enormes deseos de amar
en tus versos y en los míos nos podemos reflejar
este amor que cada día se hace tempestad
sin que nadie se interponga nos podemos comunicar
¡Es cómplice la poesía de esta entrega tan especial!
Eres tú como la poesía, manantial de aguas frescas, manto sagrado
donde derramo mis lagrimas y tu las secas sin estar a mi lado
eres cobija de sentimientos calentando mi existir
eres ímpetu glorioso que me da fuerzas para vivir.
¿Será que tú eres mi poesía?
Me lo preguntaba cada día, y la respuesta del cielo bajo
en el canto de un ruiseñor, mis palabras son más que versos
me lo confirmaba el Señor, Son un clamor
a la vida por lo que te compenso con este gran amor,
que ha tocado tu puerta y se ha instalado en tu corazón.
Gracias te doy Señor, por tan hermoso regalo
te prometo que nunca jamás me apartaré de su lado
eternamente te agradeceré por habérmelo obsequiado.