El artista y la prostituta

P.v.a

Poeta asiduo al portal
Corría la década del 80
En el romántico Paris.

Él, era un original francés.
Tocaba el bandoneón
En pomposas fiestas.
“La crème de la crème”.

“Luz” le decían a ella,
era su nombre de oficio.
La mejor bailarina del Montmartre
Y en su tiempo más fino.

Un día el artista,
Fue a un elegante prostíbulo.
Le pidieron de repertorio
Tango, milonga y valsecito.

De Buenos Aires ella era
Y le gustaba mucho el tango.
Hacía pues, recordar su tierra,
Quizás algún amor pasado.

Él interpretaba,
Como interpretan los sublimes,
Que ella lo admiró,
Como admiran meretrices...

Tocó el bandoneón,
Esa noche, a medialuz.
La inspiración reclamaba musa...
¡Cuando justo llega una luz!

Vivieron de la bohemia,
Ella bailarina y ya no prostituta.
Dicen que el artista mató a un hombre,
Que al ver a Luz le gritaba “puta”.

Cuando ya pasados los años
La noche los jubiló.
Los cuerpos ya no eran los mismos,
Ya no era el mismo vigor.

Decidieron venirse a Chile,
No alcanzaron Argentina.
Se quedaron en Santiago,
Creo que el resto de sus vidas.

Se conocieron en Paris.
Cuando tenían cuarenta.
Ahora, como pasa el tiempo...
Tienes casi setenta.

El artista y la que no es prostituta,
Trabajan en ahumada,
El toca el triste bandoneón,
Mientras que aplaude su vieja amada.
 
Me llevaste a ahumada , zona de gentío, contaminación, cultura callejera, no lo dudes, que buscaré a aquella pareja de artistas....
 
Qué bueno Marianella que pasaste por mis líneas...
Saludos.
 
Corría la década del 80
En el romántico Paris.

Él, era un original francés.
Tocaba el bandoneón
En pomposas fiestas.
“La crème de la crème”.

“Luz” le decían a ella,
era su nombre de oficio.
La mejor bailarina del Montmartre
Y en su tiempo más fino.

Un día el artista,
Fue a un elegante prostíbulo.
Le pidieron de repertorio
Tango, milonga y valsecito.

De Buenos Aires ella era
Y le gustaba mucho el tango.
Hacía pues, recordar su tierra,
Quizás algún amor pasado.

Él interpretaba,
Como interpretan los sublimes,
Que ella lo admiró,
Como admiran meretrices...

Tocó el bandoneón,
Esa noche, a medialuz.
La inspiración reclamaba musa...
¡Cuando justo llega una luz!

Vivieron de la bohemia,
Ella bailarina y ya no prostituta.
Dicen que el artista mató a un hombre,
Que al ver a Luz le gritaba “puta”.

Cuando ya pasados los años
La noche los jubiló.
Los cuerpos ya no eran los mismos,
Ya no era el mismo vigor.

Decidieron venirse a Chile,
No alcanzaron Argentina.
Se quedaron en Santiago,
Creo que el resto de sus vidas.

Se conocieron en Paris.
Cuando tenían cuarenta.
Ahora, como pasa el tiempo...
Tienes casi setenta.

El artista y la que no es prostituta,
Trabajan en ahumada,
El toca el triste bandoneón,
Mientras que aplaude su vieja amada.


Que linda historia poeta :) la has retratado a la perfeccion! pareciera que sacaras todo de una foto en blanco y negro.

Te cuidas.

Felix.
 
L.Ariza, que bueno que haya gustado, a mí, en lo personal, me agradó mucho...
Abrazos.
 
Gracias Felix, siempre es bueno tu buen comentario.
Creo que la principal idea o una de ellas, es retratar sentimientos, vidas, historias...
Un abrazo, amigo poeta.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba