Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me sangran las alas y el corazón
Esta mañana al despertar
sentía que no podía respirar
algo en mí se estaba quebrando
eran mis alas que estaban sangrando.
Les pregunte la razón de sus heridas
me respondieron muy confundidas
que a tu lado, por tu amor querían volar
atravesar los océanos, para en tu corazón
depositar este amor que por ti siento
el que hoy me hace sangrar.
Al saberte tan presente en mi diario vivir
en cada pensamiento mío, en cada latir
y tan ausente en mí existir
ya tu voz no tiene la melodía
con la que me cautivaste un día.
Ya tus labios no dicen mi nombre
no escucho tus risas, tus suspiros
ni tus palabras de hombre
siento que algo más sangra, cada vez que respiro.
Y me ahoga impidiéndome levantar
siento que mis horas están contadas
si a mi amor tu vas a renunciar
o sin en tus sueños ya no podré estar.
¡Mi amor esta agonizando
este dolor me está matando!
Cada vez aprieta más mi garganta
siento que el aire no puedo respirar
aunque la esperanza me grita resiste, aguanta
se comprimen mis pulmones
imagino que eso le ocurre a los corazones.
Cuando por amor están muriendo
por las alas desangrando
y ya no tienen fuerzas para volar
solo la muerte pueden desear,
para del cielo como un astro poderte alumbrar.
Y si tus labios no pude besar,
y de tu cuerpo no me pude abrazar
como la tenue luz de esa estrella
sobre tus labios me posaré
y sobre ellos pasaré,
los noches que como estrella
Dios me permita ser.