ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
YA NO QUIERO UN AMOR QUE DURE PARA SIEMPRE
Contra todo el mito instituido,
contra el inculcado paradigma,
ya no quiero un amor que dure para siempre
Quiero el fulgor que me deslumbre
como el bello poema que comienza y finaliza,
tal como llena el alma esa dulce melodía
que ya extrañamos apenas se termina.
Quiero buscar la planta generosa y apurada
que da la flor que dura sólo un día
y entregarme incondicional hasta su ocaso,
porque ya después será otro día y... ¿quién sabe?
...la flor, si es su deseo, hasta podría irse sin partida
o a otras dar lugar sin formalidad de escribanía.
Contra la recomendación de hacer contratos,
planificaciones y seguros de la vida
ya no quiero un amor que dure para siempre.
Quiero observar hasta cansarme
la obra de arte en la galería entre la gente,
y no decir en mi refugio y escondida
"es única, entera y eternamente mía".
Quiero ver y oír las aves en las ramas
y no apropiarlas para regocijo mezquino y cautiverio.
Quiero estar allí el día en que sucedas
bien dispuesto aunque llegues con sorpresa
para atrapar las horas, los minutos, los segundos,
así entregarlos a la diosa incertidumbre
rindiéndole tributo en ese día, mientras dure,
sin pedirle nada al devenir ya que, con suerte,
después será otro día y... ¿quién sabe?
¿quién escribe seguro a trazo firme en el futuro?
Mientras tanto y contra toda la opinión de la corriente
ya no quiero un amor que dure para siempre.
Contra todo el mito instituido,
contra el inculcado paradigma,
ya no quiero un amor que dure para siempre
Quiero el fulgor que me deslumbre
como el bello poema que comienza y finaliza,
tal como llena el alma esa dulce melodía
que ya extrañamos apenas se termina.
Quiero buscar la planta generosa y apurada
que da la flor que dura sólo un día
y entregarme incondicional hasta su ocaso,
porque ya después será otro día y... ¿quién sabe?
...la flor, si es su deseo, hasta podría irse sin partida
o a otras dar lugar sin formalidad de escribanía.
Contra la recomendación de hacer contratos,
planificaciones y seguros de la vida
ya no quiero un amor que dure para siempre.
Quiero observar hasta cansarme
la obra de arte en la galería entre la gente,
y no decir en mi refugio y escondida
"es única, entera y eternamente mía".
Quiero ver y oír las aves en las ramas
y no apropiarlas para regocijo mezquino y cautiverio.
Quiero estar allí el día en que sucedas
bien dispuesto aunque llegues con sorpresa
para atrapar las horas, los minutos, los segundos,
así entregarlos a la diosa incertidumbre
rindiéndole tributo en ese día, mientras dure,
sin pedirle nada al devenir ya que, con suerte,
después será otro día y... ¿quién sabe?
¿quién escribe seguro a trazo firme en el futuro?
Mientras tanto y contra toda la opinión de la corriente
ya no quiero un amor que dure para siempre.
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