Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
Conmigo
Andrés Amendizabal
Me sumerjo
ferozmente en las
lagunas cálidas de una tarde;
tú me acompañas,
en un recuerdo incesante
sobre los esteros de mi mente.
Posas en mis labios
un cigarro verde
que me dispongo a fumar
con mucho amor.
Me acompañas,
abrazándome como
el viento,
los dos,
continuamos así
toda la tarde.
Pasan las horas
del cielo y las nubes
no dejan de ser
espías de todos nuestros sueños.
Termina por dormitar
la calidez de la tarde,
y comienza a llegar la noche,
que me abraza vehemente
en sus lunas, en sus estrellas
sin ningún reproche.
Mis ojos no han de verte
en ella, mas tu cuerpo,
tu cuerpo me guía hacia
donde está la cama.
Ese recuerdo incesante
en mi mente, tú, a dormir
me acompañas.
A la templada mañana
del otro día,
te encuentro en la espuma
de mi café,
no dejas de acompañarme,
no dejo de pensarte.
Me acompañas,
en un silencioso coro de voces
que viajan sobre mi espalda.
Me besas, me acaricias,
voy a todos lados contigo
y tú conmigo Me acompañas.
Andrés Amendizabal
Me sumerjo
ferozmente en las
lagunas cálidas de una tarde;
tú me acompañas,
en un recuerdo incesante
sobre los esteros de mi mente.
Posas en mis labios
un cigarro verde
que me dispongo a fumar
con mucho amor.
Me acompañas,
abrazándome como
el viento,
los dos,
continuamos así
toda la tarde.
Pasan las horas
del cielo y las nubes
no dejan de ser
espías de todos nuestros sueños.
Termina por dormitar
la calidez de la tarde,
y comienza a llegar la noche,
que me abraza vehemente
en sus lunas, en sus estrellas
sin ningún reproche.
Mis ojos no han de verte
en ella, mas tu cuerpo,
tu cuerpo me guía hacia
donde está la cama.
Ese recuerdo incesante
en mi mente, tú, a dormir
me acompañas.
A la templada mañana
del otro día,
te encuentro en la espuma
de mi café,
no dejas de acompañarme,
no dejo de pensarte.
Me acompañas,
en un silencioso coro de voces
que viajan sobre mi espalda.
Me besas, me acaricias,
voy a todos lados contigo
y tú conmigo Me acompañas.
- OMAET NAIRAM
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