Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sólo una sombra
Tomé una sombra
entre mis manos
quise darle forma
color, movimiento,
respiración, de mi aliento
corazón y sentimientos
sensibilidad
quise darle
piel, calor, brazos cortos
abrazos fuertes
pecho estrecho, alma grande.
Pura vanidad
se apoderó de mi ser
cuando juré
que lo podía
l
o
g
r
a
r
sin apenas notar
que la que sombra
que imaginé
pudo ser mi obra maestra
era solo una muestra
de lo efímero, fugaz
impotente o incapaz
que se vuelve el soñar
si no eres capaz de despertar
aceptar la realidad
tener la valentía
y atreverte
otra vez a soñar
esta vez no con sombras
sino con un hombre de verdad.
::
::