Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Airun, la mujer recreada por los pinceles de mi imaginación.
Una eterna primavera tropical con los espasmos de sus volcanes,
los coloridos pájaros de picos gigantescos y ojitos redondos como ceros.
La mujer tentadora como una guanábana odorífica.
La mujer de cuerpo blanco y piel aterciopelada,
con los pechitos de niña alada, hada selvática, voladora.
La que controla las hojas húmedas de la selva,
el grito del papagayo y la curiosidad de las aves de mar.
La que lee los poemas para digerir el amor inconcluso
de hombres que van a caballo atacando aspas de viento
y conquistando mujeres para robarles sus ternuras
en amplios campos de trigo, donde ellas entregan la cosecha
como el mar entrega las caracolas a la playa.
Airun, despojada de tus misterios, el agua te aguarda.
La mano líquida que se conforma al arco de tu cuerpo.
La lengua de fuego que arrasa tu piel de albahaca.
El tañido del bronce, cuando en tu sueño te poseo.
10 de Marzo de 2008.
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