Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo tanto y no tengo nada,
un trabajo estable, mujer adorable,
un hijo maravilloso,
amistades cuales diamantes.
Me sumerjo en la melancolía
a la vuelta de la esquina
y no encuentro respuesta
a la paradoja de mi vida.
Tengo mucho, de todo carezco,
todo me falta a pesar de tanta riqueza,
palacio, séquito, cortesanos, vasalllos,tesoros...
nada serena mi alma
que grita callada su lamento
en un idioma que no comprendo.
Culpable me siento por ello,
ningún juez dictó sentencia ni fui absuelto.
Yo mismo condena me impuse:
sufrimiento, tormento
en cárcel sin barrotes ni carceleros;
la peor pesadilla, pues ´¿Cómo salir?
si no hay salida,
si no hay muros que escalar.
Soy libre y esclavo, sigo buscando.
No sé lo que busco ni deseo.¿Dónde ir entonces?
Miro dentro de mí y nada veo,
veo fuera de mí y nada veo;
sólo soy tristeza y abatimiento,
losa pesada...
aun así grito: ¡No muero,
quiero seguir viviendo!
LLoro en silencio,
mis lágrimas son versos.
un trabajo estable, mujer adorable,
un hijo maravilloso,
amistades cuales diamantes.
Me sumerjo en la melancolía
a la vuelta de la esquina
y no encuentro respuesta
a la paradoja de mi vida.
Tengo mucho, de todo carezco,
todo me falta a pesar de tanta riqueza,
palacio, séquito, cortesanos, vasalllos,tesoros...
nada serena mi alma
que grita callada su lamento
en un idioma que no comprendo.
Culpable me siento por ello,
ningún juez dictó sentencia ni fui absuelto.
Yo mismo condena me impuse:
sufrimiento, tormento
en cárcel sin barrotes ni carceleros;
la peor pesadilla, pues ´¿Cómo salir?
si no hay salida,
si no hay muros que escalar.
Soy libre y esclavo, sigo buscando.
No sé lo que busco ni deseo.¿Dónde ir entonces?
Miro dentro de mí y nada veo,
veo fuera de mí y nada veo;
sólo soy tristeza y abatimiento,
losa pesada...
aun así grito: ¡No muero,
quiero seguir viviendo!
LLoro en silencio,
mis lágrimas son versos.
::::
::::
::