Amores...
Soñamos con amores que no lo encontramos a la vuelta de la esquina
y no queremos despertar, soñamos con amar de manera desesperada
sin barreras sin ataduras, queremos que nos sienta y sentirlo.
Un dulce beso, una tierna caricia, una mirada atrevida,
unos ojos donde podamos perdernos, anhelamos y seguimos
soñando parecemos buscadores del tesoro, en busca de algo parecido
a la paz, el cómplice amigo de la felicidad.
Busco el amor pero el verdadero, ese, que es como si viniera
la suave brisa de la mañana, o cuando calienta el sol al atardecer,
como las ruidosas tormentas, como el peligroso rayo, que quema
y te puede partir en dos, lo deseo apasionado como las olas del mar.
Lo quiero dulce como la miel, con labios que inviten a quedarme allí,
lo quiero para amarlo para llevarlo al cielo, lo quiero para enloquecerlo,
para enseñarle lo rico que es amar sin miedo, para estremecerlo,
lo quiero para hacerlo vibrar, para verlo soñar, y seguir soñando.
Soñamos con amores que no lo encontramos a la vuelta de la esquina
y no queremos despertar, soñamos con amar de manera desesperada
sin barreras sin ataduras, queremos que nos sienta y sentirlo.
Un dulce beso, una tierna caricia, una mirada atrevida,
unos ojos donde podamos perdernos, anhelamos y seguimos
soñando parecemos buscadores del tesoro, en busca de algo parecido
a la paz, el cómplice amigo de la felicidad.
Busco el amor pero el verdadero, ese, que es como si viniera
la suave brisa de la mañana, o cuando calienta el sol al atardecer,
como las ruidosas tormentas, como el peligroso rayo, que quema
y te puede partir en dos, lo deseo apasionado como las olas del mar.
Lo quiero dulce como la miel, con labios que inviten a quedarme allí,
lo quiero para amarlo para llevarlo al cielo, lo quiero para enloquecerlo,
para enseñarle lo rico que es amar sin miedo, para estremecerlo,
lo quiero para hacerlo vibrar, para verlo soñar, y seguir soñando.
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