legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y llegó a mí la musa placentera
A extraerme un verso improvisado,
Se clavó en mi pecho y un tanto anonadado
Me aposté a delirar en mi quimera
Ella fue apareciendo de entre telas,
Nítida como el cristal de las auroras,
Inmensa como la órbita que añora
Arrulladores cantos de acuarelas
Elevose entonces a mi estropeado seso;
Regia como deidad de los jardines
Exacerbó mi aliento a los confines
Su candor juvenil fue como un beso
Un deleite fugaz fue dedicarle
Nítidos versos para su alma frágil,
En su frescura mi pluma corrió ágil
Nunca dudó su tinta en elogiarle
Canté los versos en feliz ventura,
A su risa de marfil describí hábil;
No hubo plenitud, mi pluma lábil
Trastocó a desnivel su gran figura
Oleada de pasión perturbadora,
Deleita su mirada, su sonrisa
Enternece de amor y el fuego a prisa
Me quema el corazón a toda hora
Un carmín seductor hay en su boca
Jazminero de aroma embelesante;
Ella es encanto de mujer brillante
Rosa primaveral que en el edén se evoca
A extraerme un verso improvisado,
Se clavó en mi pecho y un tanto anonadado
Me aposté a delirar en mi quimera
Ella fue apareciendo de entre telas,
Nítida como el cristal de las auroras,
Inmensa como la órbita que añora
Arrulladores cantos de acuarelas
Elevose entonces a mi estropeado seso;
Regia como deidad de los jardines
Exacerbó mi aliento a los confines
Su candor juvenil fue como un beso
Un deleite fugaz fue dedicarle
Nítidos versos para su alma frágil,
En su frescura mi pluma corrió ágil
Nunca dudó su tinta en elogiarle
Canté los versos en feliz ventura,
A su risa de marfil describí hábil;
No hubo plenitud, mi pluma lábil
Trastocó a desnivel su gran figura
Oleada de pasión perturbadora,
Deleita su mirada, su sonrisa
Enternece de amor y el fuego a prisa
Me quema el corazón a toda hora
Un carmín seductor hay en su boca
Jazminero de aroma embelesante;
Ella es encanto de mujer brillante
Rosa primaveral que en el edén se evoca
Última edición:
::