joblam
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una sola palabra gris de tu boca;
lacerante voz, no creían mis ojos;
mi franco amor, un corazón desboca,
pleno con silencio tus agrios enojos.
Una sola palabra gris de tu boca,
resquebrajó mil añicos, el hechizo;
moldean las manos, una pasión loca.
Celeste del cielo tornado cobrizo.
Lacerante voz, no creían mis ojos;
en los oídos: cruel saeta punzante.
Una palabra rompió, crueles abrojos,
el inerme castillo en un instante.
Mi franco amor, un corazón desboca;
desiderata de un ayer bonito.
Vuelo de suspiros, mi pasión evoca,
ecos en el pecho, un tambor ahíto.
Pleno con silencio tus agrios enojos
para no llenarme de púas hirientes.
Difícil calmar todos mis antojos,
imposible atenuar mi pasión ardiente.
lacerante voz, no creían mis ojos;
mi franco amor, un corazón desboca,
pleno con silencio tus agrios enojos.
Una sola palabra gris de tu boca,
resquebrajó mil añicos, el hechizo;
moldean las manos, una pasión loca.
Celeste del cielo tornado cobrizo.
Lacerante voz, no creían mis ojos;
en los oídos: cruel saeta punzante.
Una palabra rompió, crueles abrojos,
el inerme castillo en un instante.
Mi franco amor, un corazón desboca;
desiderata de un ayer bonito.
Vuelo de suspiros, mi pasión evoca,
ecos en el pecho, un tambor ahíto.
Pleno con silencio tus agrios enojos
para no llenarme de púas hirientes.
Difícil calmar todos mis antojos,
imposible atenuar mi pasión ardiente.
Última edición: