Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
Ávido de amor
me refugio en tu sombra.
Me doy a ti,
a tu antojo...
qué más anhelo
que ser escrito en tu senda,
susurrado apenas por tus labios.
Ávido de ti,
a ti sin límites
mi existencia concedo.
¿Qué más entrego que ya no tengas?,
¿Qué más entrega que tuyo entero?.
Ávido de calor
con tu mirada me cobijo.
¿Qué más abrigo
que el sol nuevo de tus ojos?,
¿qué más espero
que ser escrito en tu historia?,
susurrado apenas al oído del viento,
como un orgasmo lento,
como satisfaciendo un antojo.
me refugio en tu sombra.
Me doy a ti,
a tu antojo...
qué más anhelo
que ser escrito en tu senda,
susurrado apenas por tus labios.
Ávido de ti,
a ti sin límites
mi existencia concedo.
¿Qué más entrego que ya no tengas?,
¿Qué más entrega que tuyo entero?.
Ávido de calor
con tu mirada me cobijo.
¿Qué más abrigo
que el sol nuevo de tus ojos?,
¿qué más espero
que ser escrito en tu historia?,
susurrado apenas al oído del viento,
como un orgasmo lento,
como satisfaciendo un antojo.