Ictiandro
Poeta adicto al portal
Cráter de un mar
en su silencio
la ola es el reverso
de una cascada
rompiendo el cielo
con gotas de plomo.
Con espejos rotos
ni azul mirada
cada nube
calibra sus sentidos
acercando el ocaso
que ha de ser de luna,
sin sol habitando
llanuras volátiles
el océano es sólo charco
de espejismos.
Cada barca navega
sin viento ni timonel,
invertido el remo
para golpear la brisa
que sobre densa luz
recrea las ausencias.
Una cavidad despierta
sin destellos de la prisa,
cada paso
es abandonar la fantasía
si de huir se trata
cerrar bien los ojos
Y abandonar el cuerpo
en la primera ráfaga.
en su silencio
la ola es el reverso
de una cascada
rompiendo el cielo
con gotas de plomo.
Con espejos rotos
ni azul mirada
cada nube
calibra sus sentidos
acercando el ocaso
que ha de ser de luna,
sin sol habitando
llanuras volátiles
el océano es sólo charco
de espejismos.
Cada barca navega
sin viento ni timonel,
invertido el remo
para golpear la brisa
que sobre densa luz
recrea las ausencias.
Una cavidad despierta
sin destellos de la prisa,
cada paso
es abandonar la fantasía
si de huir se trata
cerrar bien los ojos
Y abandonar el cuerpo
en la primera ráfaga.