beethoven_viruz
Poeta recién llegado
Tres grados bajo cero envistieron mi rostro
cuando tus ojos antárticos sonrieron indiferentes
aplomado mi cuerpo en un asiento de plaza.
Parecían mis huesos tocar tu escarcha
y el témpano que calló de tu boca,
entumiendo mis labios gruesos,
tocó mi alma a las tres de la tarde.
Tres grados bajo cero en aquella ciudad cercana
donde tú eras sol más frío que yo
y preferiste no salir para no quemarte.
Y eran las tres de la tarde en un asiento de plaza
como el vapor en tu boca nacía
y mi cuerpo tiritaba.
Una oruga me dijo que serías mariposa
y te imaginé volando en mis entrañas.
Esperé empeñaras una uña sobre mi reloj de oro
y la necesitabas para rascarte
yo tenía otras veinte y un corazón.
Entonces abracé tu cuerpo glacial
con estas manos cálidas.
Posé mi ternura y pasión ante tus cristales
y apreté tu cuerpo fuerte contra el mío,
hasta que mi pecho ardió tu alma
cuando mi sangré tiño tu piel morena entumecida,
y te hiciste agua.
En seguida apareció ella
dulce doncella alada que encarna el amor que tengo,
amor que me ama cuando fallezco
con esos labios ardientes,
con sus besos eternos.
Vio mi rostro lerdo su mirada hermosa,
escuchó luego mi pecho, y su mano me habló de pronto:
- Siempre es lo mismo - expresó su respiro profundo
y tomó mi mano congelada por tu frío inmenso
y de mis labios germinó su nombre
cuando sonrojé su mirada conocida
mientras mis pies se posaban en aquella posa enorme,
porque yacías ancha, fría, sin forma y desnuda.
Entonces ella me apresaba
mi hermosa Soledad.
BeethoveN_ViruZ
Doblemente Gerente... y me buscas después que cayó el último grano de arena del reloj
Pd: Terminar una relación es la peor parte de la historia, aunque a veces es peor ser quien dirige las últimas palabras
Saludos
y gracias por los comentarios a mis otros poemas

Dan ganas de seguir subiendo mis escritos
cuando tus ojos antárticos sonrieron indiferentes
aplomado mi cuerpo en un asiento de plaza.
Parecían mis huesos tocar tu escarcha
y el témpano que calló de tu boca,
entumiendo mis labios gruesos,
tocó mi alma a las tres de la tarde.
Tres grados bajo cero en aquella ciudad cercana
donde tú eras sol más frío que yo
y preferiste no salir para no quemarte.
Y eran las tres de la tarde en un asiento de plaza
como el vapor en tu boca nacía
y mi cuerpo tiritaba.
Una oruga me dijo que serías mariposa
y te imaginé volando en mis entrañas.
Esperé empeñaras una uña sobre mi reloj de oro
y la necesitabas para rascarte
yo tenía otras veinte y un corazón.
Entonces abracé tu cuerpo glacial
con estas manos cálidas.
Posé mi ternura y pasión ante tus cristales
y apreté tu cuerpo fuerte contra el mío,
hasta que mi pecho ardió tu alma
cuando mi sangré tiño tu piel morena entumecida,
y te hiciste agua.
En seguida apareció ella
dulce doncella alada que encarna el amor que tengo,
amor que me ama cuando fallezco
con esos labios ardientes,
con sus besos eternos.
Vio mi rostro lerdo su mirada hermosa,
escuchó luego mi pecho, y su mano me habló de pronto:
- Siempre es lo mismo - expresó su respiro profundo
y tomó mi mano congelada por tu frío inmenso
y de mis labios germinó su nombre
cuando sonrojé su mirada conocida
mientras mis pies se posaban en aquella posa enorme,
porque yacías ancha, fría, sin forma y desnuda.
Entonces ella me apresaba
mi hermosa Soledad.
BeethoveN_ViruZ
Doblemente Gerente... y me buscas después que cayó el último grano de arena del reloj
Pd: Terminar una relación es la peor parte de la historia, aunque a veces es peor ser quien dirige las últimas palabras
Saludos
y gracias por los comentarios a mis otros poemas
Dan ganas de seguir subiendo mis escritos