Katerine
Poeta recién llegado
En ésta tarde gris, aún te nombra mi alma
porque al marcharte así, dejaste vacío y nada
y no se acostumbra la mente a no tenerte tan cerca
por éso dice tu nombre y la memoria te estrecha.
En ésta bendita tarde, tu recuerdo aún me alumbra
no espero ya que regreses, pero la esperanza abunda
y mi pecho aún te siente, como antes de marcharte
mis manos se alargan, insólitas, intentando acariciarte.
Por éso es que me refugio, en esta tarde en mí misma
para olvidarte, y pensarte, como lejos de la encina,
aquella que nos cuidaba, cuando el amor aún flotaba
en el aire ,y repiraba nuestra pasión que emanaba.
porque al marcharte así, dejaste vacío y nada
y no se acostumbra la mente a no tenerte tan cerca
por éso dice tu nombre y la memoria te estrecha.
En ésta bendita tarde, tu recuerdo aún me alumbra
no espero ya que regreses, pero la esperanza abunda
y mi pecho aún te siente, como antes de marcharte
mis manos se alargan, insólitas, intentando acariciarte.
Por éso es que me refugio, en esta tarde en mí misma
para olvidarte, y pensarte, como lejos de la encina,
aquella que nos cuidaba, cuando el amor aún flotaba
en el aire ,y repiraba nuestra pasión que emanaba.
