Ictiandro
Poeta adicto al portal
A merced de las olas de tus besos,
descubrí el tren de mis pasiones,
el amor que fue aliento de la noche,
lubricante de tus deseos
y el sexo devorador de las horas.
Tengo en mis manos un trozo de tu piel
más que abrigo lienzo perfecto
donde dibujar sonrisas y versos.
Quiero desnudarme en tus límites,
morir en tu orilla de mar brava,
cascada de días felices.
Puedo llevarte a la entrada de mis sueños,
caminar sobre el océano de tus ojos,
ahogar tus gemidos con mis labios,
dejarte sin aliento sobre la almohada,
capitular frente tus muslos,
respirar con tus pulmones,
dar mi sangre y alimentar tus caricias.
En este enredo de cuerpos deseo
entregar cada una de mis neuronas a tu merced,
elevarte hacia el siglo que sueñas conmigo,
convertir tus tristezas en un suspiro,
y así de manos tomados, desnudos,
recorrer el paraíso que te regalo
cuando estamos juntos.
descubrí el tren de mis pasiones,
el amor que fue aliento de la noche,
lubricante de tus deseos
y el sexo devorador de las horas.
Tengo en mis manos un trozo de tu piel
más que abrigo lienzo perfecto
donde dibujar sonrisas y versos.
Quiero desnudarme en tus límites,
morir en tu orilla de mar brava,
cascada de días felices.
Puedo llevarte a la entrada de mis sueños,
caminar sobre el océano de tus ojos,
ahogar tus gemidos con mis labios,
dejarte sin aliento sobre la almohada,
capitular frente tus muslos,
respirar con tus pulmones,
dar mi sangre y alimentar tus caricias.
En este enredo de cuerpos deseo
entregar cada una de mis neuronas a tu merced,
elevarte hacia el siglo que sueñas conmigo,
convertir tus tristezas en un suspiro,
y así de manos tomados, desnudos,
recorrer el paraíso que te regalo
cuando estamos juntos.