Un dolor en mi cuello,
sus dientes desgarrando la piel,
un grito escapando de mis labios
Retiró sus labios y me miró a los ojos;
se inclinó lentamente,
sus labios rozaban los míos,
pude sentir nuevamente el dolor;
se acercó con delicadeza,
acortando la distancia que nos separaba.
Sentí el frío estallar en mis labios,
intenté apartarme,
pero fue inútil,
la sensación ya me invadía
y me rendí ante él
El frío desaparece,
se lleva el dolor,
siento que caigo,
mis ojos perdidos en el cielo,
en sus ojos.
Me recosté sobre el césped,
esperando por él
Termina ya con lo que empezaste, amor
termina ya con el dolor y mi corazón.
II
El cielo nocturno,
las estrellas se pierden entre las nubes,
la luna se esconde entre las montañas, su luz se pierde en la oscuridad.
Una lágrima cae en su tumba,
el viento juega con mi cabello
y trepa por mi espalda;
recordé su imagen,
sus ojos azules buscando los míos,
sus manos encontrando las mías
era mi todo.
Y ahora lo único que queda
es esta imagen en mi mente,
este fantasma acechándome.
Así es,
lo perdí, ya no esta aquí.
Su mirada perdida en el cielo,
su piel pálida, su cuerpo sin vida;
busqué un latido,
su corazón ya no respondía a mis manos,
su sangre en mis manos,
su vida huyendo de la mía.
Me levanté, tenía que escapar,
huir de su recuerdo
olvidarlo por mi propio bien;
que egoísta, ya lo sé
Corrí, hacia el bosque,
intentando encontrar
por lo menos una estrella,
pero no había nada.
Tropecé, caí frente a un árbol,
ya no importaba la suciedad en mi vestido,
ya no importaba el lodo en mis mejillas,
él ya no estaba.
¿Pérdida?
aquél sonido me estremeció,
una melodía oculta tras su voz.
Me incorporé lentamente,
sacudí la suciedad de mi vestido
y fue cuando lo vi por primera vez