Morir, soñarte y vivir...
La noche esta triste, la luna sola
y yo estoy muerta, te iras pronto,
tú en tu cama estás descansando
allí en la distancia que te retiene
y yo mañana estaré esperando,
pero seguro ya no podré verte.
Recuerdo el día que te conocí
con las palabras me conquístaste,
y tu mirada habría soñado con verme,
segura estaba yo que eras un amor ardiente,
y mis amores, los descubriste.
Ahora en mi cama estoy llorando,
la noche triste no sabe de esperas
cuando el amor reclama,
el tiempo marcha, y no se detiene,
la luna crece y se va llenando,
las hojas caen, y van muriendo.
Mi corazón se está asfixiando,
otra noche que te vas de mis sueños,
y sin palabras, tome tu rostro,
y entre caricias, con mano ardiente,
se unió a tu fuego, como inocente,
estás tan lejos, como las nubes,
sostengo una rosa, está en mi mano,
pétalos que lloran, se ven fugaces,
y la tristeza los va secando,
fueron testigos de los amores,
y tú te marchas se marchitaron.
Pálida luna, que vas paseando
entre la luz de las estrellas,
te miro triste como la lluvia,
y en mi silencio me voy durmiendo,
en los sueños me voy perdiendo,
como muerta si no estás, pero quizás
mañana, resucitaré para volverte a amar.
La noche esta triste, la luna sola
y yo estoy muerta, te iras pronto,
tú en tu cama estás descansando
allí en la distancia que te retiene
y yo mañana estaré esperando,
pero seguro ya no podré verte.
Recuerdo el día que te conocí
con las palabras me conquístaste,
y tu mirada habría soñado con verme,
segura estaba yo que eras un amor ardiente,
y mis amores, los descubriste.
Ahora en mi cama estoy llorando,
la noche triste no sabe de esperas
cuando el amor reclama,
el tiempo marcha, y no se detiene,
la luna crece y se va llenando,
las hojas caen, y van muriendo.
Mi corazón se está asfixiando,
otra noche que te vas de mis sueños,
y sin palabras, tome tu rostro,
y entre caricias, con mano ardiente,
se unió a tu fuego, como inocente,
estás tan lejos, como las nubes,
sostengo una rosa, está en mi mano,
pétalos que lloran, se ven fugaces,
y la tristeza los va secando,
fueron testigos de los amores,
y tú te marchas se marchitaron.
Pálida luna, que vas paseando
entre la luz de las estrellas,
te miro triste como la lluvia,
y en mi silencio me voy durmiendo,
en los sueños me voy perdiendo,
como muerta si no estás, pero quizás
mañana, resucitaré para volverte a amar.
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