Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mujer, no pienses que eres tú, porque has sido purificada,
filtrada, bendecida, revuelta de atrás para adelante,
entresacada del más repleto bosque,
extraída del tiempo y del amor estrujado.
No pienses que eres tú, porque ya no eres la misma.
Lograste detenerte en la emboscada del abismo,
contaste las olas en la soledad de tu mar,
te fuiste al Caribe y regresaste al Pacifico
y viste que sumaban igual.
Ya no eres la misma.
Así es que no pienses que eres tú, eres otra:
La que me imagina en el silbido del viento.
La que me llora en las noches espantosas del trópico.
La que me huele en la almohada en que duermes.
La que me sueña cuando se desploma el cielo
y llega la tormenta queriendo romper el techo,
queriendo abrir todas las puertas
y las clausuradas ventanas de tu amor,
las mismas que tu corazón martilla por desamor.
No pienses que eres tú,
ya tú eres la otra...
31 de Marzo de 2008