Serena y tranquila,
suave como seda
y bella como una flor;
te veo sin poder hablar,
te hablo sin poder decir
lo que siento en realidad.
Tranquila como la brisa
que acaricia tu rostro perfecto,
eres tan necesaria para vivir
y tan poderosa para matar;
te quiero sin decirlo
aunque no sepa por que.
La pena es tan grande
para este pobre mortal
ya que tantas veces pude decirlo
pero la cobardía
llenó mi indeciso corazón.
Como sacar fuerzas,
de un amor
que no se si corresponderá
aunque parezca que me quiera,
no hay que exagerar,
algo que podría ser
solo una amistad.