CIBELES
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como yo, amor,
también tienes miedo,
intuyes que todo se derrumba,
los cimientos tiemblan,
las bases sólidas tiritan,
los asientos se desploman,
sobre tu espalda un gran peso,
cascotes, techo caído,
escombros, desamparo,
frío, animal sin guarida,
errante por calles no reconocidas.
Como yo, amor,
no buscas nada,
no sabes a lo que aspiras
ni lo que esperas,
sólo callejeas,
no tienes hambre ni sed
ni fuerzas para llorar,
quizá sólo tenderte
en un recodo recoleto,
dormir un sueño perenne...
aguardando despertar alentado,
como si hubiera llovido maná.
Como yo, amor,
dormita, reposa, olvida,
nuevos rayos alumbrarán
nuestro viaje a ningún lugar.
también tienes miedo,
intuyes que todo se derrumba,
los cimientos tiemblan,
las bases sólidas tiritan,
los asientos se desploman,
sobre tu espalda un gran peso,
cascotes, techo caído,
escombros, desamparo,
frío, animal sin guarida,
errante por calles no reconocidas.
Como yo, amor,
no buscas nada,
no sabes a lo que aspiras
ni lo que esperas,
sólo callejeas,
no tienes hambre ni sed
ni fuerzas para llorar,
quizá sólo tenderte
en un recodo recoleto,
dormir un sueño perenne...
aguardando despertar alentado,
como si hubiera llovido maná.
Como yo, amor,
dormita, reposa, olvida,
nuevos rayos alumbrarán
nuestro viaje a ningún lugar.
::
::::