Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Mariprosas
No hay linda moza
como mi Princesa Sonrosa,
sus pies de malvarrosas
alborozan mi seno con sus prosas. y sus huellas rosas
de pies invisibles y pequeñitos trazan espirales
de su lecho hasta mi pecho. cuando ella ya no está.
Ella baila
por los prados y sobre las malezas
de aerolitos y abrojos interestelares,
con su peplo de gasa, y su cuerpo de ascuaza,
¡oh Princesa de Gasa!, húmida y enmarañada
como la más epicúrea Dríada:
Retuerce mi fálico Árbol
hasta explotar mi hipotálamo,
_mientras los ángeles encorvados
se ruborizan al vernos tan mundanos.
El cielo en épocas de parsimonia.
Sibarita de frágil porcelana, guerrera amazona,
valkiria libidinosa, afluente golmajo, Palacio Sibilino
en oro tallado, umbral feérico, tónico. Sapucais cantan sus himnos
lisonjeros afectados por los ojos de Cassandra.
Bajo los pajonales, y mas allá de los empíreo clandestinos.
¡Todos mis himnos son capullo de Delfos, más sólo uno
es íntimo entre las bestias mortecinas!
Es mío, el himno que emergió
desde las yedras de un osario viperino,
donde antes, ¡oh yertos mortecinos!,
yo caminaba como un arcángel con cabeza de mangosta o visón.
¡Ay!, ya no vitupero, ni muestro mis dientes
cuando estoy frente a las sierpes del amor.
Las ágiles canicas jaral, jaraneadas, desecadas y ovaladas,
cruzan los caminos de tierra y las redes atisbadas por ballboys. Se doblan
las campanas, y el juez juzga sólo por ser juzgado. Dios.
De los domos caen lianas de pájaros, ya no me importa
si yerro el smash contra algún esperpéntico Creador, no lo juzgo
y el yace aterido en un urna por la misma razón que separado
se escribe todo junto, y todo junto separado. no hace falta
agobiar a las personas para ser amado. ni creer en mucho más que vos, y yo,
vos y yo. Mariprosas.
Me acuesto sobre el astrago, y soy huésped amado
como ornado por la Tierra, oh tierra mía y principada ,
los doblones viajan junto a la gente en aviones
o en barcos. y yo sólo viajo al volver.___También
abrazados. Tan bien como dos niños coloreando
el rayón de los sueños. Nuestro mundo de crayón.
Y papel glasé. Y de frutas. Y literatura. ¡Mariprosa,
extiende tus cuatro alas imbricadas!, ¡oh hermosa Mariprosa!,
aunque ansí seas más deliciosa para las lepismas noctívagas.
¡Bátelas Mariprosa!, ¡Vuela alto y sola! Yo te dejaré volar cuanto quieras,
y allí estaré, persiguiendo algún otro sueño, cuando tu me desees. Algo
he aprendido en mi corta vida, algo sobre el amor y la libertad. Dos caras
de la felicidad.
La gente sale a los miradores, y amarrándose de los balaustres,
te miran, nos miran, pasar. Extraños seres que con sólo un día de vida,
polvo de los pubis asolados, logran sentir mas que en un millón de lustros.
Tanto amor y tanta libertad solo nos fueron concedidas por tantos años
lúgubres, como guapos, de pujar. ¡Ay, libertad, libertad, libertad !
Mira, Mariprosa, mira allá, hombres con cabezas de reloj corren y vienen, vienen
y van, sin pensar que el amor nada tiene que ver con las novelas,
sin detenerse para amar. Lo que sea, para mi todo es amar, la vida, un cuadro,
las lejías de la gente que me toma por vago o enfermo, todo. Mira, Mariprosa,
la leontina de la Gente Reloj desciende por un abismo socavado por ellos mismos,
y esta enlazada, ¡mira mira mira!
al clavo del temor. Muy en lo profundo creo que lo saben,
la vida nada tiene que ver con los celulares ni con la televisión.
Una frase nos puede cambiar la vida, un libro lo puede lograr,
¡gracias Antonin Artaud! La luna es sólo la luna, la lluvia es sólo la lluvia.
EL VIENTRE ESTÁ BIEN.
No hay linda moza
como mi Princesa Sonrosa,
sus pies de malvarrosas
alborozan mi seno con sus prosas. y sus huellas rosas
de pies invisibles y pequeñitos trazan espirales
de su lecho hasta mi pecho. cuando ella ya no está.
Ella baila
por los prados y sobre las malezas
de aerolitos y abrojos interestelares,
con su peplo de gasa, y su cuerpo de ascuaza,
¡oh Princesa de Gasa!, húmida y enmarañada
como la más epicúrea Dríada:
Retuerce mi fálico Árbol
hasta explotar mi hipotálamo,
_mientras los ángeles encorvados
se ruborizan al vernos tan mundanos.
El cielo en épocas de parsimonia.
Sibarita de frágil porcelana, guerrera amazona,
valkiria libidinosa, afluente golmajo, Palacio Sibilino
en oro tallado, umbral feérico, tónico. Sapucais cantan sus himnos
lisonjeros afectados por los ojos de Cassandra.
Bajo los pajonales, y mas allá de los empíreo clandestinos.
¡Todos mis himnos son capullo de Delfos, más sólo uno
es íntimo entre las bestias mortecinas!
Es mío, el himno que emergió
desde las yedras de un osario viperino,
donde antes, ¡oh yertos mortecinos!,
yo caminaba como un arcángel con cabeza de mangosta o visón.
¡Ay!, ya no vitupero, ni muestro mis dientes
cuando estoy frente a las sierpes del amor.
Las ágiles canicas jaral, jaraneadas, desecadas y ovaladas,
cruzan los caminos de tierra y las redes atisbadas por ballboys. Se doblan
las campanas, y el juez juzga sólo por ser juzgado. Dios.
De los domos caen lianas de pájaros, ya no me importa
si yerro el smash contra algún esperpéntico Creador, no lo juzgo
y el yace aterido en un urna por la misma razón que separado
se escribe todo junto, y todo junto separado. no hace falta
agobiar a las personas para ser amado. ni creer en mucho más que vos, y yo,
vos y yo. Mariprosas.
Me acuesto sobre el astrago, y soy huésped amado
como ornado por la Tierra, oh tierra mía y principada ,
los doblones viajan junto a la gente en aviones
o en barcos. y yo sólo viajo al volver.___También
abrazados. Tan bien como dos niños coloreando
el rayón de los sueños. Nuestro mundo de crayón.
Y papel glasé. Y de frutas. Y literatura. ¡Mariprosa,
extiende tus cuatro alas imbricadas!, ¡oh hermosa Mariprosa!,
aunque ansí seas más deliciosa para las lepismas noctívagas.
¡Bátelas Mariprosa!, ¡Vuela alto y sola! Yo te dejaré volar cuanto quieras,
y allí estaré, persiguiendo algún otro sueño, cuando tu me desees. Algo
he aprendido en mi corta vida, algo sobre el amor y la libertad. Dos caras
de la felicidad.
La gente sale a los miradores, y amarrándose de los balaustres,
te miran, nos miran, pasar. Extraños seres que con sólo un día de vida,
polvo de los pubis asolados, logran sentir mas que en un millón de lustros.
Tanto amor y tanta libertad solo nos fueron concedidas por tantos años
lúgubres, como guapos, de pujar. ¡Ay, libertad, libertad, libertad !
Mira, Mariprosa, mira allá, hombres con cabezas de reloj corren y vienen, vienen
y van, sin pensar que el amor nada tiene que ver con las novelas,
sin detenerse para amar. Lo que sea, para mi todo es amar, la vida, un cuadro,
las lejías de la gente que me toma por vago o enfermo, todo. Mira, Mariprosa,
la leontina de la Gente Reloj desciende por un abismo socavado por ellos mismos,
y esta enlazada, ¡mira mira mira!
al clavo del temor. Muy en lo profundo creo que lo saben,
la vida nada tiene que ver con los celulares ni con la televisión.
Una frase nos puede cambiar la vida, un libro lo puede lograr,
¡gracias Antonin Artaud! La luna es sólo la luna, la lluvia es sólo la lluvia.
EL VIENTRE ESTÁ BIEN.