Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
El viento borró sin maquillar tus huellas
y el paso triste volvió a tropezar,
callado andar de constelaciones de estrellas.
Corredor dormido de suspiros por atrapar.
Esconder el verso en una bufanda triste
que la garganta ahoga al grito en letras,
desbordante pasión desde cuando te fuiste.
Es un carnaval de palabras que yacen muertas.
El sueño a pasado sin reparar en mí
postrado y revolcándome en recuerdos,
hay un espacio que se niega a hablarme de ti.
Y las horas navegan en montes pardos.
El invierno ha golpeado mi respiración
mientras mi soledad ha zurcido mis sueños,
en una noche larga y llena de desolación.
Despojándonos de todo cuanto fuimos dueños.
El viento anunció su último silbido
y la lluvia parecía detenida,
nubarrones que congelan lo vivido.
Añoranzas de toda una vida.
Los pasos del recuerdo siempre dan conmigo
me siguen sobre mis huellas descalzas,
en breves instantes siento que estoy contigo.
Brotando primaveras de esperanzas.
Las horas muertas, las vividas
hablan en tu voz que me recuerdan tu existencia,
quedo atrapado en las horas huidas.
Para vivir en soledad tu presencia.
Has bordado estrellas y devuelto otras al mar
desde el faro de tu mirada inquieta,
he aprendido a medir la distancia al amar.
Y sentir la soledad que mi corazón aprieta.
El faro de tu mirada ya no me guía
solo el relicario de tu voz frágil,
a mis pasos hace compañía.
Como en los versos el mes de Abril.
Apagaste el sol de mi mirar
detenida la luna es un cuarto,
hasta de las estrellas detuviste su palpitar.
Extendido y ciego he muerto.
y el paso triste volvió a tropezar,
callado andar de constelaciones de estrellas.
Corredor dormido de suspiros por atrapar.
Esconder el verso en una bufanda triste
que la garganta ahoga al grito en letras,
desbordante pasión desde cuando te fuiste.
Es un carnaval de palabras que yacen muertas.
El sueño a pasado sin reparar en mí
postrado y revolcándome en recuerdos,
hay un espacio que se niega a hablarme de ti.
Y las horas navegan en montes pardos.
El invierno ha golpeado mi respiración
mientras mi soledad ha zurcido mis sueños,
en una noche larga y llena de desolación.
Despojándonos de todo cuanto fuimos dueños.
El viento anunció su último silbido
y la lluvia parecía detenida,
nubarrones que congelan lo vivido.
Añoranzas de toda una vida.
Los pasos del recuerdo siempre dan conmigo
me siguen sobre mis huellas descalzas,
en breves instantes siento que estoy contigo.
Brotando primaveras de esperanzas.
Las horas muertas, las vividas
hablan en tu voz que me recuerdan tu existencia,
quedo atrapado en las horas huidas.
Para vivir en soledad tu presencia.
Has bordado estrellas y devuelto otras al mar
desde el faro de tu mirada inquieta,
he aprendido a medir la distancia al amar.
Y sentir la soledad que mi corazón aprieta.
El faro de tu mirada ya no me guía
solo el relicario de tu voz frágil,
a mis pasos hace compañía.
Como en los versos el mes de Abril.
Apagaste el sol de mi mirar
detenida la luna es un cuarto,
hasta de las estrellas detuviste su palpitar.
Extendido y ciego he muerto.
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