Daniela Albasini
Poeta asiduo al portal
Cuenta una leyenda antigua,
antigua como la roca,
la montaña, el agua y la arena,
antigua como el tiempo de la vida...
que la persona de amor fallecida
tornábase grácil en ave alada
para remontar las cumbres de los sueños
y llegar al paraíso eterno.
Allí dulce la esperaba
la persona en su amor amada,
viviendo de por siempre en compañía,
a la luz de la noche,
a la luz del día.
Feliz leyenda para los amantes
que a más de su gran amor en vida
tienen esperanza en la eternidad,
de amor purificado, largo y persistente.
¡Quiera Dios o el Destino
que seamos nosotros
de amor eterno cautivos!
antigua como la roca,
la montaña, el agua y la arena,
antigua como el tiempo de la vida...
que la persona de amor fallecida
tornábase grácil en ave alada
para remontar las cumbres de los sueños
y llegar al paraíso eterno.
Allí dulce la esperaba
la persona en su amor amada,
viviendo de por siempre en compañía,
a la luz de la noche,
a la luz del día.
Feliz leyenda para los amantes
que a más de su gran amor en vida
tienen esperanza en la eternidad,
de amor purificado, largo y persistente.
¡Quiera Dios o el Destino
que seamos nosotros
de amor eterno cautivos!