barriletesubterráneo
Poeta recién llegado
La vagina más famosa de este mundo
me llama a navegar, compulsivo,
por la corriente impotente
y sin rumbo de mis venas.
Voy y vengo lastimando corazones
con la proa del barco hundido de mis deseos.
Ella, divina ella, paciente ella
inventa un norte, limpia la cubierta
ocultando su tristeza en el brillo
del olvido enjabonado del Sur
que arrojó en altamar con los demás
residuos que adornaban mi locura.
Ahora persigo un horizonte dibujado
a un paso del timón inmóvil
de su norte inventado.
Tengo un refugio caliente y húmedo
dónde descansar;
tengo mejor olor, como a diario,
tengo besos, veo el sol.
Cuando la luna se llena
Un vacío descontrolado
me hace girar el timón,
opacando pinceladas del Horizonte soñado
Quiero llegar al fondo,
a la oscura profundidad,
a la vagina del mundo
vuelvo a hundir mi barco
me ahogo una vez más
en el mar negro de sus lágrimas.
Cubierto de agua intoxicado de sal
nado buscando la tela
de su sueño coloreado
Para llevarlo a la orilla
mansa de su tranquilidad
me llama a navegar, compulsivo,
por la corriente impotente
y sin rumbo de mis venas.
Voy y vengo lastimando corazones
con la proa del barco hundido de mis deseos.
Ella, divina ella, paciente ella
inventa un norte, limpia la cubierta
ocultando su tristeza en el brillo
del olvido enjabonado del Sur
que arrojó en altamar con los demás
residuos que adornaban mi locura.
Ahora persigo un horizonte dibujado
a un paso del timón inmóvil
de su norte inventado.
Tengo un refugio caliente y húmedo
dónde descansar;
tengo mejor olor, como a diario,
tengo besos, veo el sol.
Cuando la luna se llena
Un vacío descontrolado
me hace girar el timón,
opacando pinceladas del Horizonte soñado
Quiero llegar al fondo,
a la oscura profundidad,
a la vagina del mundo
vuelvo a hundir mi barco
me ahogo una vez más
en el mar negro de sus lágrimas.
Cubierto de agua intoxicado de sal
nado buscando la tela
de su sueño coloreado
Para llevarlo a la orilla
mansa de su tranquilidad
Última edición:
::
::