Alida Yépez
Poeta asiduo al portal
Hoy vivo,
aunque el aire,
ya no se me esfuma en tu piel.
Aprendiendo a querer a este fantasma fiel
Suplicando la presencia
de tus ojos en mi cuerpo
fantaseando las caricias
ahorrando el pudor
Suaves complacencias
de mis manos
sintiendo la presencia
de tu calidez
Hoy vengo a decirte
que te extraño
todo cuanto tengo
se me ha hecho poco
Siento
que nada vale más que tú
es cierto, ya no volverás a mí
no vale la pena seguir aquí
Y me desvanezco
entre esta soledad
Que me acompaña
que me tortura
La soledad que me arrebata la cordura
cose hilos en mis brazos
que se entrecruzan con mis zapatos
y digo que te siento, que te veo
Siento que rozan mis mejillas
pequeñas gotas con fragancias marinas.
Las conocí de nuevo
cuando te perdí
Me compadezco,
por seguir esperando
que voltees,
que vuelvas a mí.
Alida Yépez
aunque el aire,
ya no se me esfuma en tu piel.
Aprendiendo a querer a este fantasma fiel
Suplicando la presencia
de tus ojos en mi cuerpo
fantaseando las caricias
ahorrando el pudor
Suaves complacencias
de mis manos
sintiendo la presencia
de tu calidez
Hoy vengo a decirte
que te extraño
todo cuanto tengo
se me ha hecho poco
Siento
que nada vale más que tú
es cierto, ya no volverás a mí
no vale la pena seguir aquí
Y me desvanezco
entre esta soledad
Que me acompaña
que me tortura
La soledad que me arrebata la cordura
cose hilos en mis brazos
que se entrecruzan con mis zapatos
y digo que te siento, que te veo
Siento que rozan mis mejillas
pequeñas gotas con fragancias marinas.
Las conocí de nuevo
cuando te perdí
Me compadezco,
por seguir esperando
que voltees,
que vuelvas a mí.
Alida Yépez
::::