carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
http://www.geocities.com/baudelaire1998/soylamuerteUSE.jpg
Dios no es más allá. Es una morada entitativa:
libertad, belleza de fundamentos, espacialidad,
cimientos de intramundos, posibilidades,
memoria, reminiscencia...
Esaú lo olvida.
Lo cambia por un plato de lentejas.
Creyó que Dios oprime porque él oprime al prójimo.
Con ideologías de pensamiento escupe a Brahman,
apaga la Luz Divina, vagabundea en los siglos.
Llámale Iblis, Desesperación.
¿Es él un huérfano? Es triste.
¿Su alegría verdadera? Ha consumido
el perico y el basuco, lo comercia, lo difunde.
Llámale, Ewah. Locura.
¿Es un estéril? Sus mujeres abortaron a sus hijos
y hay siameses en su casa, no se cuajan.
En su jardín todo se muere y se deforma
hasta la flor del rosal y los claveles.
Un día, con Baruch, habló Dios y dijo:
Quiere al mundo, quiere a lo humano
porque ese ámbito abierto es tu morada,
el cimiento de tu ética, tu elemento originario.
No dijo que lo llamara Luz, sólo calvero,
no dijo que lo designara refulgencia,
no ocultamiento, preyacer divino,
lo Uno y Reunidor, Dios.
Fue tan poco lo que dijo: «Existe. Desea».
Como existe una rata, o el capricho de una ardilla,
juguetona, nerviosa, desea porque nadie desea
más que Penia, la pobreza, y sin pobreza
no hay Amor y falta Madre.
Digno es que seas fiel como la luz desocultada en el otero,
que seas como la llama que necesita el aire,
como la tierra que necesita el espacio, res extensa,
vientre humano, ovogénesis, larvas asexuadas,
charca para una ondina que naufragar no quiere
en la parálisis, ay, hermano mío, existe y desea.
Dále al anhelo de ser su estructura óntica.
Que trascienda la niebla mas tenga biología.
Da-sein quiere locación, toca a las puertas.
Quiere lugar, quiere mundo, una zona,
o burdel, o madriguera, su-ahí, ser en-el-mundo.
Del libro «Yo soy la muerte»
http://clopezdzur.blogspot.com/2007/07/yo-soy-la-muerte.html