Eloisa Curiel
Poeta recién llegado
Me siento en tu cama y cuido tus sueños.
Te acaricio con ternura aquella que no puedo describir.
Te abrigo por las noches para que el frió no te desvele.
En la mañana te despierto cual príncipe azul, con un beso.
Abro tus cortinas para que se cuele la luz por la ventana.
Mientras te paras y te bañas, recojo tu cama y arreglo tu ropa, intacta sobre esta.
Después me desvanezco y te veo salir, ella te espera con los brazos abiertos, mientras yo te pierdo.
Sólo me queda esperar que llegue la noche y vuelva a soñar con ser tu almohada, tu cama, tu cobija, la brisa calida que te acompaña en silencio.
Te acaricio con ternura aquella que no puedo describir.
Te abrigo por las noches para que el frió no te desvele.
En la mañana te despierto cual príncipe azul, con un beso.
Abro tus cortinas para que se cuele la luz por la ventana.
Mientras te paras y te bañas, recojo tu cama y arreglo tu ropa, intacta sobre esta.
Después me desvanezco y te veo salir, ella te espera con los brazos abiertos, mientras yo te pierdo.
Sólo me queda esperar que llegue la noche y vuelva a soñar con ser tu almohada, tu cama, tu cobija, la brisa calida que te acompaña en silencio.