Jorge Yanes
Poeta fiel al portal
Sangran los cielos,
y las entrañas de la madre tierra
...no paran de gritar
...y se desglosan las carpas de mi circo.
Hoy, febril día de 1805
donde las bestias ocultistas
se derivan de un apagar de velas
y la noche se consume
en el renacer de los dedos de la muerte
...Y los océanos se evaporan,
lloramos lágrimas de fuego...
Y se extinguen...
los cantares para la muerte
se acaban las memorias
...esculpo el dolor en la carne de los árboles.
El tiempo devora mis sombras crudas
y sueño entre el volar de las aves.
Y me acuesto en las manos de la narcolepsia.
Y se decoloran los trazos
he dejado mis botas a un lado,
...y entregarme a las sombras del suicidio.
y las entrañas de la madre tierra
...no paran de gritar
...y se desglosan las carpas de mi circo.
Hoy, febril día de 1805
donde las bestias ocultistas
se derivan de un apagar de velas
y la noche se consume
en el renacer de los dedos de la muerte
...Y los océanos se evaporan,
lloramos lágrimas de fuego...
Y se extinguen...
los cantares para la muerte
se acaban las memorias
...esculpo el dolor en la carne de los árboles.
El tiempo devora mis sombras crudas
y sueño entre el volar de las aves.
Y me acuesto en las manos de la narcolepsia.
Y se decoloran los trazos
he dejado mis botas a un lado,
...y entregarme a las sombras del suicidio.