Tras observar que el ovillejo que envié a este foro ha sido calificado como NO APTO, por no ser los versos quebrados de igual medida, supongo que se me permitirá alegar las razones por las que estimo que tal causa me parece excesivamente exigente, dadas las razones que les ruego consideren a continuación.
1º la definición que del ovillejo figura en el DRAE es:
ovillejo.(Del dim. p. us. de ovillo). m. Combinación métrica que consta de tres versos octosílabos, seguidos cada uno de ellos de un pie quebrado que con él forma consonancia, y de una redondilla cuyo último verso se compone de los tres pies quebrados.
O sea, que no se determina ni el número de sílabas de los versos quebrados ni que hayan de ser iguales.
2º El primer ovillejo que al parecer se recuerda fue escrito por Cervantes en El Quijote:
¿Quién menoscaba mis bienes?
Desdenes.
Y ¿quién aumenta mis duelos?
Los celos.
Y ¿quién prueba mi paciencia?
Ausencia.
De ese modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza
pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.
Aquí, efectivamente, los 3 pies quebrados miden lo mismo. Pero el último verso no se compone exactamente de dichos pies. Para ello, habría de ser:
Desdenes, los celos, ausencia. con lo que fallaría la medida.
Es decir Cervantes omitió los y añadió y lo cual evidencia que no era tan exacto a la hora de componerlos.
3º Siguiendo con Cervantes, escribió otros ovillejos como estos de La Ilustre Fregona
¿Quién de amor venturas halla?
El que calla.
¿Quién triunfa de su aspereza?
La firmeza.
¿Quién da alcance a su alegría?
La porfía.
De ese modo, bien podría
esperar dichosa palma
si en esta empresa mi alma
calla, está firme y porfía.
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Con quién se sustenta amor?
Con favor.
¿Y con qué mengua su furia?
Con la injuria.
¿Antes con desdenes crece?
Desfallece.
Claro en esto se parece
que mi amor será inmortal,
pues la causa de mi mal
ni injuria ni favorece.
En estos, es evidente que aunque sean tetrasílabos, se salta a la torera lo que debía poner en los últimos versos de las redondillas. Si en el primer caso en vez de la porfía pone firme, en el segundo es todavía peor, porque además se olvida del primer verso quebrado y cambia en el 3º "desfallece" por "favorece".
Pero es que hay más. Escribe en la misma obra el siguiente ¿ovillejo?
Quien desespera, ¿qué espera?
Muerte entera.
Pues, ¿qué muerte el mal remedia?
La que es media.
Luego, ¿bien será morir?
Mejor sufrir.
Porque se suele decir,
y esta verdad se reciba,
que tras la tormenta esquiva
suele la calma venir.
donde no sólo el 3º pie quebrado es de 5 en vez de 4 sílabas como los otros, sino que en el último verso pasa completamente de los pies quebrados.
4º Yo recuerdo cuando estudié el bachillerato que en mi libro de literatura ponían este ejemplo, si bien no recuerdo el autor. Debía ser de un fabulista:
¿Del abanico el donaire?
Es aire.
¿Su varillaje y papel?
Oropel.
¿El valor de tal monada?
Nada.
Pues la dama más preciada
si la virtud no atesora
cual abanico, lectora
es aire, oropel y nada.
Donde se puede ver que los quebrados son de 3, 4 y 2 sílabas respectivamente.
5º Pero hay más. Lean este ovillejo de Zorrilla en D. Juan Tenorio:
Rechina la cerradura.
Se asegura.
¿Y a mi quién? ¡Por Belcebú!
Tú.
¿Y qué me abrirá el camino?
Buen tino.
¡Bah! Id en brazos del destino ...
Dobla el oro. - Me acomodo.
Pues mira cómo de todo
se asegura tu buen tino.
Aquí los quebrados son de 4, 2 y 3 sílabas.
6º Por no hablar de Muñoz Seca en La venganza de Don Mendo
Morirás, rayos y truenos
¡Menos!
Que mi espada vidas roba
¡Coba!
¿Eres juglar o escudero?
¡Caballero!
Entonces, con más esmero,
pues vamos presto a reñir
que no os tenga que decir:
menos coba, caballero.
En este caso, de 2, 2 y 4 sílabas.
Creo suficiente lo escrito para rogarles revisen su decisión, ya que ni por definición del DRAE ni por lo que los clásicos y posteriores escribieron, se puede decir cómo ha de ser exactamente un ovillejo.
Attmente.
AGUSTÍN SÁNCHEZ