legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Qué os fuisteis ayer?;
óvulos sedentarios,
espermas ambulantes,
barriga tumefacta;
ampollas heterótrofas
huéspedes de lo ignoto.
Y luego:
protestas
por despido intempestivo,
abriéronse camino
a un suculento seno
a puñete limpio y a patada.
Aún exiguos e inermes
hicieron acatar sus pretensiones.
Fieles reflejos
de la evolución,
balbuceasteis monosílabos,
bisílabos y, en fin;
hablasteis.
Minúsculos
Homo sapiens,
cuadrúpedos
en transición,
Homo erectus;
ya caminasteis.
Hoy hacéis
del juguete
la herramienta
que ensucia caras
y construye sueños
con estrellas.
Tropel de estampida,
huracán devastador
que pone a prueba
la paciencia
y conmina a enjugar
lágrimas
de cocodrilo.
¿Y cuántos sois
según he dicho?
Dos,
tan sólo dos;
que evocáis multitudes,
enronquecidos pechos
y ásperas gargantas,
que entintáis mis canas
con tenues adulos
y dulces trompeteos,
con coros celestiales
de ángeles zalameros,
que enternecéis
mi pecho
con un dulce
¡te quiero!...
óvulos sedentarios,
espermas ambulantes,
barriga tumefacta;
ampollas heterótrofas
huéspedes de lo ignoto.
Y luego:
protestas
por despido intempestivo,
abriéronse camino
a un suculento seno
a puñete limpio y a patada.
Aún exiguos e inermes
hicieron acatar sus pretensiones.
Fieles reflejos
de la evolución,
balbuceasteis monosílabos,
bisílabos y, en fin;
hablasteis.
Minúsculos
Homo sapiens,
cuadrúpedos
en transición,
Homo erectus;
ya caminasteis.
Hoy hacéis
del juguete
la herramienta
que ensucia caras
y construye sueños
con estrellas.
Tropel de estampida,
huracán devastador
que pone a prueba
la paciencia
y conmina a enjugar
lágrimas
de cocodrilo.
¿Y cuántos sois
según he dicho?
Dos,
tan sólo dos;
que evocáis multitudes,
enronquecidos pechos
y ásperas gargantas,
que entintáis mis canas
con tenues adulos
y dulces trompeteos,
con coros celestiales
de ángeles zalameros,
que enternecéis
mi pecho
con un dulce
¡te quiero!...
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