descalzo torres
Poeta fiel al portal
Quizá deberíamos haber sido menos ineptos,
sentir en otra inflexión más corta nuestros cuerpos,
sin disfraces complaciendo paladares al agua.
De nuevo con más humanidad,
postrados en un cirio de pétalos caídos,
en una maceta escasa de vigor demasiado torpe
bajo los cristales del mirador,
donde nos comemos con vista
escasos cementos envueltos en carroña
mientras marzo se va y abril saluda
con su mano alzada sonriéndonos recelosa.
Próximo a la vereda principal de los dolores,
me satisface pensar que ahí llegas
a endulzar el azúcar de mi cuerpo,
mientras agrias otra parte
que me exaspera por tus filones,
pero me agrada cuando llegas tarde,
y te acomodas a un lado para ver en oscuras malvas
lo que mis rostros te revelan cuando duermo.
Me preguntaste de que me satisfacía
aquella noche cuando me ojeabas,
yo te dije que de nada, cuando con atención puesta
en ojos despejados la curiosidad te mataba,
ya sabía que estabas ahí enmarañado,
me hace gracia, porque a veces no me soportas y otras,
te quedas vagando en vela para verme sonreír despabilada.
Y dices que tengo mala baba cuando despierto,
por eso te quedas mirando cuando me adormilo,
lo sé, porque tú respiración no suena igual,
es un acento en donde haces coplas,
por eso río dormida, por eso me irrito cuando faltas,
por eso te amo despierta aunque apenas te lo diga,
por eso.
sentir en otra inflexión más corta nuestros cuerpos,
sin disfraces complaciendo paladares al agua.
De nuevo con más humanidad,
postrados en un cirio de pétalos caídos,
en una maceta escasa de vigor demasiado torpe
bajo los cristales del mirador,
donde nos comemos con vista
escasos cementos envueltos en carroña
mientras marzo se va y abril saluda
con su mano alzada sonriéndonos recelosa.
Próximo a la vereda principal de los dolores,
me satisface pensar que ahí llegas
a endulzar el azúcar de mi cuerpo,
mientras agrias otra parte
que me exaspera por tus filones,
pero me agrada cuando llegas tarde,
y te acomodas a un lado para ver en oscuras malvas
lo que mis rostros te revelan cuando duermo.
Me preguntaste de que me satisfacía
aquella noche cuando me ojeabas,
yo te dije que de nada, cuando con atención puesta
en ojos despejados la curiosidad te mataba,
ya sabía que estabas ahí enmarañado,
me hace gracia, porque a veces no me soportas y otras,
te quedas vagando en vela para verme sonreír despabilada.
Y dices que tengo mala baba cuando despierto,
por eso te quedas mirando cuando me adormilo,
lo sé, porque tú respiración no suena igual,
es un acento en donde haces coplas,
por eso río dormida, por eso me irrito cuando faltas,
por eso te amo despierta aunque apenas te lo diga,
por eso.