Minúsculo deseo
Andan los límites regalando un
suspiro tibio donde la aurora
muestra su cara de preñez,
esa cara de fecundidad y me digo:
Los síntomas del amor se presentan de
vez en cuando, cuando el silencio hace
lo suyo en este cuarto donde las paredes
son de humo y el vértigo es pendiente
de mortaja.
después de tanto eco queda
silbar y plegarme a los tantos resquicios
que deja la fiebre de presentirte
Andan los límites regalando un
suspiro tibio donde la aurora
muestra su cara de preñez,
esa cara de fecundidad y me digo:
por las lágrimas que se secan, por
el soliloquio de este momento, por los hijos
que aún no nacen que mi razón más certera
será esta faz de congoja.
el soliloquio de este momento, por los hijos
que aún no nacen que mi razón más certera
será esta faz de congoja.
Los síntomas del amor se presentan de
vez en cuando, cuando el silencio hace
lo suyo en este cuarto donde las paredes
son de humo y el vértigo es pendiente
de mortaja.
La bifurcación es exhalación de las
tantas libidos permitidas;
tantas libidos permitidas;
después de tanto eco queda
silbar y plegarme a los tantos resquicios
que deja la fiebre de presentirte
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::, no podían creer tanta belleza, tal perfección.