laTondocua
Poeta recién llegado
Decepciono, tal vez sea la penúltima
poesía hecha prosa, hecha verso,
que escriba.
Despido por ahora mis sentires,
mis ojos, la sensibilidad de mis
labios de estas ramas largas,
flacas estos que son manos de mujer.
Me voy, Amalia se va, ya no
está enamorada del ideal que
siempre transforma; así como
el artista que cambia la
mugre ensamblando las flores
en versátiles colores; a pesar
de que las mismas apesten la
escazes de un pestilente olor.
Ya se va, ya no la aguantaba,
tanto sentir tonto, mal empleado
en tontos pájaros que vuelan,
no importándoles si haces
poesía con ellos o no.
Me dolían y me hartaban sus
lágrimas estúpidas, ya se va
no se quien venga,
tal vez el YO mínima partícula
del universo que soy.
Ubicaré el molde de barro.
Ubicaré la construcción de palos.
Ubicaré mis pies y no caminaré
más en el agua.
Tierra, ¡llámame!
empápame de polvo, de ceniza,
aléjame de la comparación de otros rostros,
de otras mentes y admirarlas solamente
porque son el reflejo de lo que anhelo.
poesía hecha prosa, hecha verso,
que escriba.
Despido por ahora mis sentires,
mis ojos, la sensibilidad de mis
labios de estas ramas largas,
flacas estos que son manos de mujer.
Me voy, Amalia se va, ya no
está enamorada del ideal que
siempre transforma; así como
el artista que cambia la
mugre ensamblando las flores
en versátiles colores; a pesar
de que las mismas apesten la
escazes de un pestilente olor.
Ya se va, ya no la aguantaba,
tanto sentir tonto, mal empleado
en tontos pájaros que vuelan,
no importándoles si haces
poesía con ellos o no.
Me dolían y me hartaban sus
lágrimas estúpidas, ya se va
no se quien venga,
tal vez el YO mínima partícula
del universo que soy.
Ubicaré el molde de barro.
Ubicaré la construcción de palos.
Ubicaré mis pies y no caminaré
más en el agua.
Tierra, ¡llámame!
empápame de polvo, de ceniza,
aléjame de la comparación de otros rostros,
de otras mentes y admirarlas solamente
porque son el reflejo de lo que anhelo.