carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Provocadora es la que viene al hombre
y dice, «Para la oreja, necio» que nacerá
una doncella en Orleáns,
como antes nació la madre del profeta
y se llamó María,
Santa Virgen, virgen santa.
Así nacerá la primera Madre de las Naciones Libres
y Juana adolescente y campesina
se vestirá de varón y será célibe, no ramera,
aunque la vayan a examinar como a una perra.
Van a meterle dos o tres dedos por el culo.
La desnudarán y una pupila con lentes
escrutará el centro de su útero, van a oliscar
su clítoris hermoso, a dedear verificadoramente
su doncellez y, después los inquisidores
avergonzados dirán: «Puta no ha sido todavía».
Sepa la Iglesia y los Reyes de Francia,
ella no miente; pero digan al Delfín:
«Es provocadora».
En su hermosura ya tiene su pecado;
oye las vanidades de su propio ego;
que se vista otra vez de mujer.
«Que haga mil penitencias y rece».
De «Yo soy la muerte»
y dice, «Para la oreja, necio» que nacerá
una doncella en Orleáns,
como antes nació la madre del profeta
y se llamó María,
Santa Virgen, virgen santa.
Así nacerá la primera Madre de las Naciones Libres
y Juana adolescente y campesina
se vestirá de varón y será célibe, no ramera,
aunque la vayan a examinar como a una perra.
Van a meterle dos o tres dedos por el culo.
La desnudarán y una pupila con lentes
escrutará el centro de su útero, van a oliscar
su clítoris hermoso, a dedear verificadoramente
su doncellez y, después los inquisidores
avergonzados dirán: «Puta no ha sido todavía».
Sepa la Iglesia y los Reyes de Francia,
ella no miente; pero digan al Delfín:
«Es provocadora».
En su hermosura ya tiene su pecado;
oye las vanidades de su propio ego;
que se vista otra vez de mujer.
«Que haga mil penitencias y rece».
De «Yo soy la muerte»
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