Itamar
Poeta asiduo al portal
Una mirada oblicua, una gesticulación que nunca vi
una noche cortada en tercios a mansalva ...
Tose, tose, crudamente tose la última bacteria y desmembrana
el rayo sediento que de ti queda.
Mis días mohosos huelen a tacto y a ansias
a restos de impermanencia en la deidad de tus dedos,
sí, ciertamente el vicio se acumula pervertido
anda entre neuronas y alcohol, entre naufragio y angustias.
Superficialidad profunda, es eso... superficialidad como quien llama
a cupido y comienzan los actos de la guerra, como los orificios de mi nariz
burbujeante de labial escarlata, es así, sólo así; cuando recuerdo la sobriedad
del día que con ropas húmedas amé.
una noche cortada en tercios a mansalva ...
Tose, tose, crudamente tose la última bacteria y desmembrana
el rayo sediento que de ti queda.
Mis días mohosos huelen a tacto y a ansias
a restos de impermanencia en la deidad de tus dedos,
sí, ciertamente el vicio se acumula pervertido
anda entre neuronas y alcohol, entre naufragio y angustias.
Superficialidad profunda, es eso... superficialidad como quien llama
a cupido y comienzan los actos de la guerra, como los orificios de mi nariz
burbujeante de labial escarlata, es así, sólo así; cuando recuerdo la sobriedad
del día que con ropas húmedas amé.