Misaki
Poeta recién llegado
La sonrisa empapada de llanto
Quedó plasmada en el espejo
Como una fotografía antigua,
Llena de quimeras y recuerdos.
Qué más podía pedir?
Había logrado borrar esa vieja huella
Pero en cambio,
Había quedado una nueva.
Y no tenía con qué cubrirla.
El llanto se volvió a apoderar de ella.
Yacía sobre la cama, envuelta en las sábanas,
entre sombras, entre sus muertos.
Era sábado y no tenía a nadie.
Era primavera y deseó invierno.
Deseó que alguien la escuchara,
Que ese alguien la abrazara,
Pero sólo la abrazaron sus muertos.
Quedó plasmada en el espejo
Como una fotografía antigua,
Llena de quimeras y recuerdos.
Qué más podía pedir?
Había logrado borrar esa vieja huella
Pero en cambio,
Había quedado una nueva.
Y no tenía con qué cubrirla.
El llanto se volvió a apoderar de ella.
Yacía sobre la cama, envuelta en las sábanas,
entre sombras, entre sus muertos.
Era sábado y no tenía a nadie.
Era primavera y deseó invierno.
Deseó que alguien la escuchara,
Que ese alguien la abrazara,
Pero sólo la abrazaron sus muertos.