Felipe Castro Quiles
Poeta recién llegado
Este poema no lleva rimas o métrica. Si está cargado de recuerdos y de vivencias. Este poema contiene algo más grande que la coherencia
el amor por mi vieja.
Vieja
Cómo me trago las lágrimas
recordando la tarde aquella
En que tus ojos de centinela
me resguardaban de un resfriado.
Y con las manos ancianas
cubrías mi piel como tela
Y mis miedos disipabas
con la magia de un mago.
No en balde el tiempo pasaba, vieja,
tu sabiduría seguía mis pasos.
Ahora los ojos que me miraban
celosos, cuidando mi alegría
me observan con detenimiento
como buscando un pasado
que has borrado del tiempo,
mi vieja
Y la magia fue desapareciendo, vieja.
y tu cuidado es solo recuerdos.
Como me trago las lágrimas vieja,
al ver tu foto en mi repisa olvidada
Al reconocer que te debo la vida;
y tú nada
Ya soy un adulto mi vieja
y ahora es que mas me haces falta.
Tus concejos he cargado muy hondo
y tu recuerdo me ha otorgado
lo que de niño traté, no pasara.
Me place mucho mi vieja
decir que supiste hacerlo, y con ganas.
Si hoy te viera pasar por la calle
Tragaría mas lagrimas, mi vieja.
Vieja
Cómo me trago las lágrimas
recordando la tarde aquella
En que tus ojos de centinela
me resguardaban de un resfriado.
Y con las manos ancianas
cubrías mi piel como tela
Y mis miedos disipabas
con la magia de un mago.
No en balde el tiempo pasaba, vieja,
tu sabiduría seguía mis pasos.
Ahora los ojos que me miraban
celosos, cuidando mi alegría
me observan con detenimiento
como buscando un pasado
que has borrado del tiempo,
mi vieja
Y la magia fue desapareciendo, vieja.
y tu cuidado es solo recuerdos.
Como me trago las lágrimas vieja,
al ver tu foto en mi repisa olvidada
Al reconocer que te debo la vida;
y tú nada
Ya soy un adulto mi vieja
y ahora es que mas me haces falta.
Tus concejos he cargado muy hondo
y tu recuerdo me ha otorgado
lo que de niño traté, no pasara.
Me place mucho mi vieja
decir que supiste hacerlo, y con ganas.
Si hoy te viera pasar por la calle
Tragaría mas lagrimas, mi vieja.