Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
Sueños, despertares y placeres
Por Andrés Amendizabal
Soñando, con ilusiones
sonámbulas
Con nubes en mis ojos,
desperté
Te vi, durmiendo, tan
plena y sutil, tan mujer.
No dije nada
mi silencio habló por mí
callé.
El sol, maravilloso sol de
nuestra mañana casi
madrugada, nos tomó
Corrí me levanté,
cerré las ventanas
y me recosté, colocando
mi sonrisa en tu respiración.
El frío matutino, se volvió
cálido rubor en nuestras manos,
nos volvimos asesinos
parcialmente,
cuando nos surge el dolor
Pero en ese vaivén tranquilo
debajo de las sábanas,
sobre la almohada
hicimos de nuevo el amor.
El sueño,
pálido sueño sin olor
fue acomodado
junto a ti
En una avenida cercana
del placer
dormimos tan plenos
y sonrientes
te di caricias
y desperté.
Por Andrés Amendizabal
Soñando, con ilusiones
sonámbulas
Con nubes en mis ojos,
desperté
Te vi, durmiendo, tan
plena y sutil, tan mujer.
No dije nada
mi silencio habló por mí
callé.
El sol, maravilloso sol de
nuestra mañana casi
madrugada, nos tomó
Corrí me levanté,
cerré las ventanas
y me recosté, colocando
mi sonrisa en tu respiración.
El frío matutino, se volvió
cálido rubor en nuestras manos,
nos volvimos asesinos
parcialmente,
cuando nos surge el dolor
Pero en ese vaivén tranquilo
debajo de las sábanas,
sobre la almohada
hicimos de nuevo el amor.
El sueño,
pálido sueño sin olor
fue acomodado
junto a ti
En una avenida cercana
del placer
dormimos tan plenos
y sonrientes
te di caricias
y desperté.
Para mi notable amor... mi cariño esplendoroso... Marián González