Osmara Cantero
Poeta adicto al portal
No hay dinero en este mundo, para comprar mi tesoro
ni medida que compare, dimensión tan colosal
nadie podría medirlo, ni alcanzaría todo el oro
para darle el precio justo a tu entrega maternal
No hay un libro que describa, tu inmensa sabiduría
ni de la sabia enseñanza, que me diste con ternura
brindándome tus consejos, derrumbando mi porfía
con tu callada prudencia, obligando a la cordura
no hay algo que se compare, a la mágica tibieza
con que se arropa mi alma, sí se abriga en tu regazo
ni a la inocente confianza, que despierta tu franqueza
en la cálida acogida, que me brindas con tu abrazo
Llevo en mi pecho grabado los recuerdos compartidos
y aunque exista la distancia, nunca dejo de quererte
por eso le pido al cielo, que me cumpla dos pedidos:
que nos dé vida a las dos,........ y poder volver a verte
ni medida que compare, dimensión tan colosal
nadie podría medirlo, ni alcanzaría todo el oro
para darle el precio justo a tu entrega maternal
No hay un libro que describa, tu inmensa sabiduría
ni de la sabia enseñanza, que me diste con ternura
brindándome tus consejos, derrumbando mi porfía
con tu callada prudencia, obligando a la cordura
no hay algo que se compare, a la mágica tibieza
con que se arropa mi alma, sí se abriga en tu regazo
ni a la inocente confianza, que despierta tu franqueza
en la cálida acogida, que me brindas con tu abrazo
Llevo en mi pecho grabado los recuerdos compartidos
y aunque exista la distancia, nunca dejo de quererte
por eso le pido al cielo, que me cumpla dos pedidos:
que nos dé vida a las dos,........ y poder volver a verte