Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
QUE DARÍA
Que daría por perderme en tus brazos
y sentir el calor de tu cuerpo
y que tus labios me quemen por dentro
Oh que daría por retroceder el tiempo
y haber podido adueñarme de tu alma de tu cuerpo.
Oh que frenesí se siente tan sólo pensarte,
es sentir la vida inmersa en una flama eterna,
es sentir que la carne se me quema,
es sufrir con sólo desearte.
Esta vida se ha vuelto una locura,
al despertar la pasión que había en mi interior,
no sabia que en mí existía,este fuego que arde
con más fuerza cada día.
Si supieras cuantas veces me imaginé tus besos
y tus manos recorriendo mi cuerpo,
si hasta perdía la calma con sólo mirarte
y cuando tus manos se deslizaban por mis mejillas,
hasta mi alma ardía, eras un deseo delirante, ardiente,
como frenéticos amantes, que al mundo miran desafientes,
sin que nada les importe,
más que sólo amarse.
Que daría por perderme en tus brazos
y con mis labios recorrer tu cuerpo
y besarte una y otra vez, hasta recibir el alba
y cuando el sol nos acariciará,
volver a sentirte mío.
Oh este es un sueño delirante,¡no! es sólo amor de amantes,
que sueñan con la pasión que arde,
como si la vida se fuese en un instante.
Oh que daría por sentirte mío,
eres mi locura y mi desvarío.
Que daría por perderme en tus brazos
y sentir el calor de tu cuerpo
y que tus labios me quemen por dentro
Oh que daría por retroceder el tiempo
y haber podido adueñarme de tu alma de tu cuerpo.
Oh que frenesí se siente tan sólo pensarte,
es sentir la vida inmersa en una flama eterna,
es sentir que la carne se me quema,
es sufrir con sólo desearte.
Esta vida se ha vuelto una locura,
al despertar la pasión que había en mi interior,
no sabia que en mí existía,este fuego que arde
con más fuerza cada día.
Si supieras cuantas veces me imaginé tus besos
y tus manos recorriendo mi cuerpo,
si hasta perdía la calma con sólo mirarte
y cuando tus manos se deslizaban por mis mejillas,
hasta mi alma ardía, eras un deseo delirante, ardiente,
como frenéticos amantes, que al mundo miran desafientes,
sin que nada les importe,
más que sólo amarse.
Que daría por perderme en tus brazos
y con mis labios recorrer tu cuerpo
y besarte una y otra vez, hasta recibir el alba
y cuando el sol nos acariciará,
volver a sentirte mío.
Oh este es un sueño delirante,¡no! es sólo amor de amantes,
que sueñan con la pasión que arde,
como si la vida se fuese en un instante.
Oh que daría por sentirte mío,
eres mi locura y mi desvarío.