carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mas no hay ninguno, ni uno solo,
totalmente desvinculado de la vida.
Ninguno a quien haya que aborrecerlo
por completo, ninguno absolutamente mánico,
ninguno que en depresión
se sostenga por siempre.
Te van a sonreir, hijo de los desalientos;
te van a abrir los ojos cuando menos lo esperas.
El amor puede provenir de un perro.
De un gorgojo. De un arroyo.
Una llovizna dulce puede enseñarte
el paisaje.
Una voz de niño, una sonrisa
con el poder más dulce
puede acariciarte y sacarte de la ilusión
del desamparo y la prisión
de la culpa y la desesperanza.
Del libro inédito «Tantralia»
http://www.blogmyway.org/entry.php?w=carloslopezdzur&e_id=15107
totalmente desvinculado de la vida.
Ninguno a quien haya que aborrecerlo
por completo, ninguno absolutamente mánico,
ninguno que en depresión
se sostenga por siempre.
Te van a sonreir, hijo de los desalientos;
te van a abrir los ojos cuando menos lo esperas.
El amor puede provenir de un perro.
De un gorgojo. De un arroyo.
Una llovizna dulce puede enseñarte
el paisaje.
Una voz de niño, una sonrisa
con el poder más dulce
puede acariciarte y sacarte de la ilusión
del desamparo y la prisión
de la culpa y la desesperanza.
Del libro inédito «Tantralia»
http://www.blogmyway.org/entry.php?w=carloslopezdzur&e_id=15107
::