carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cuidado es el ser de la Existencia.
Tu ser-ahí es como un ave en el nido.
Vuelas de repente.
Y mi mirada te sigue por todo el caserío.
Te sigo como un perro.
Amo tu ímpetu, tu energía.
Sé que me seduces y seduzco.
Eres tan linda, Lourdes,
con las mejillas rosadas
y los muslos tan limpios.
Por eso recuerdo tu acecho
y la cuesta de la escuela;
precisamente ahí, el Caserío,
donde estaba el camino de mi casa:
la loma y los columpios,
la casa y la muralla,
Don Tano, Don Tito, el maestro.
11-9-1981
Tu ser-ahí es como un ave en el nido.
Vuelas de repente.
Y mi mirada te sigue por todo el caserío.
Te sigo como un perro.
Amo tu ímpetu, tu energía.
Sé que me seduces y seduzco.
Eres tan linda, Lourdes,
con las mejillas rosadas
y los muslos tan limpios.
Por eso recuerdo tu acecho
y la cuesta de la escuela;
precisamente ahí, el Caserío,
donde estaba el camino de mi casa:
la loma y los columpios,
la casa y la muralla,
Don Tano, Don Tito, el maestro.
11-9-1981