reltih
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vivo en el Magdalena medio, región zona roja de mi país, donde la guerrilla, los paramilitares, los narcos, los militares y delincuencia común, se pelean el territorio de las fecundas drogas ilícitas. Los apartes aquí, son veracidades que han sucedido cerca a mi municipio.
¡No quiero tragarme la lengua más!
Hablemos de las masacres, ¡sí!
Esas perpetradas por la guerrilla,
paramilitares y hasta militares activos
camuflados de algún grupo auto,
o los del DAS que se disfrazan
de exterminadores.
Aquí nadie se salva,
el senado es otro masacrador de ideales,
se venden a los narcos
para no aprobar leyes de extradición,
o la moda de ahora,
senadores al servicio de la guerrilla o paramilitares,
aprobando lo que les conviene.
Oye, oye el canto de la metralla
acariciando el viento antes de perforar
los principios de la razón o simplemente el corazón.
Y lo que viene es mucho mejor...
te desguazan en circular hueco y te estamboran
el resto de la cerne para darle de tomar a la revolución,
¿cuál revolución? Sea de allá o acá, ¿cuál revolución?
Hasta te dejan escoger como morir, -vil gentileza-
¿cómo quieres morir cabrón?,
¿que te coma el tigre o el caimán?
Es un arte éste muy bien tramado
cortes finos, ¿con la sierra o con la macheta doble filo?
¡Diga a ver, con cuál empezamos a arrollarlo!
O quiere corte de franela
-porque no montan una carnicería-
uffff qué maravilla de muerte.
Matan tres y es una masacre,
-¡riéguelos en otros departamentos!
Es un cortejo de rosas
la humillación de ser un muerto
-doble caída -
eso dijo el jefe paramilitar,
en su audiencia ante reparación y paz,
para que el convenio de la Haya
no lo diera como tal.
Ya los muertos de tu región
te los venden sin solicitud
o emboscan tu casa
con un difunto ajeno,
te dejan la culpa
y a la guandoca vas a parar,
ni puedes mirar ni escribir ni opinar,
porque también te dan.
Si hubiera pena de muerte en mi país,
apenas publicara este escrito,
tendría el grillete de la muerte
a la salida de mi casa, ¡no!
Dentro de ella, ni me dejarian salir,
fuese la justicia ordinaria
o algunos más con derechos autoritarios.
Porque de seguro aparecería un grupo nuevo,
los rapiditos, por ejemplo;
No lo pienses mas,
nosotros somos los mejores
te hacemos el mal rapidito,
no duele y además es gratis,
tu familia no pagará las balas.
-Sería su slogan márquetin, uuyyyy que rico.
En mi localidad, nos obligaron
a votar por Alvaro Uribe Velez,
y dice él: ¿cuál es la conexión?
¡Que cojeé la puta justicia,
pero que le llegue!
Y nadie dice nada,
el gobierno armando caminatas
contra la guerrilla nada más.
Qué me dicen, de los paramilitares
que los tienen en el poder,
¿ellos no han hecho nada?...
Y yo como tantos de raíz campesina
que pedimos justicia, ya que hemos
puesto muchas piezas en el comedor
de la desigualdad de una paz,
que nos quitará más vidas
para velarlas a orillas de una palizada
en algunos de nuestros ríos
(Cauca y Magdalena, los más concurridos)
en la charca de la siope
o en la tina donde se baña mi mamá,
todos sitios perfectos
para morir por la paz
de los pobres de conciencia.
¡Si! sólo pedimos el retorno
a nuestros huertos desdeñados
con vacas sin ubres.
No más desesperanzas ni promesas falsas,
clamo por mi hermano campesino
que sólo sabe robarle tiempo a la madrugada
para que el sol le golpee menos en su empeño,
que desde sus minúsculos brotes,
nuestra tierra sea más feliz.
¡Toca con masacre contestar!,
si, este escrito es una masacre para eso putos,
hay que devorarlos con la voz,
que dulce arma mía
de sonidos cándidos aunque gago soy.
Y como le dije a alguien de pensamiento amarillista:
No soy partidario de quien vive con armas,
sean legales o no,
soy partidario de la justa tierra donde vivo, mi País.
[h=2]Copyright © [FONT=arial, helvetica, sans-serif]2008 Derechos Reservados[/h]
Y no se les haga raro, que por reclamar justicia y decir la verdad, mañana amanezca muerto.
¡No quiero tragarme la lengua más!
Hablemos de las masacres, ¡sí!
Esas perpetradas por la guerrilla,
paramilitares y hasta militares activos
camuflados de algún grupo auto,
o los del DAS que se disfrazan
de exterminadores.
Aquí nadie se salva,
el senado es otro masacrador de ideales,
se venden a los narcos
para no aprobar leyes de extradición,
o la moda de ahora,
senadores al servicio de la guerrilla o paramilitares,
aprobando lo que les conviene.
Oye, oye el canto de la metralla
acariciando el viento antes de perforar
los principios de la razón o simplemente el corazón.
Y lo que viene es mucho mejor...
te desguazan en circular hueco y te estamboran
el resto de la cerne para darle de tomar a la revolución,
¿cuál revolución? Sea de allá o acá, ¿cuál revolución?
Hasta te dejan escoger como morir, -vil gentileza-
¿cómo quieres morir cabrón?,
¿que te coma el tigre o el caimán?
Es un arte éste muy bien tramado
cortes finos, ¿con la sierra o con la macheta doble filo?
¡Diga a ver, con cuál empezamos a arrollarlo!
O quiere corte de franela
-porque no montan una carnicería-
uffff qué maravilla de muerte.
Matan tres y es una masacre,
-¡riéguelos en otros departamentos!
Es un cortejo de rosas
la humillación de ser un muerto
-doble caída -
eso dijo el jefe paramilitar,
en su audiencia ante reparación y paz,
para que el convenio de la Haya
no lo diera como tal.
Ya los muertos de tu región
te los venden sin solicitud
o emboscan tu casa
con un difunto ajeno,
te dejan la culpa
y a la guandoca vas a parar,
ni puedes mirar ni escribir ni opinar,
porque también te dan.
Si hubiera pena de muerte en mi país,
apenas publicara este escrito,
tendría el grillete de la muerte
a la salida de mi casa, ¡no!
Dentro de ella, ni me dejarian salir,
fuese la justicia ordinaria
o algunos más con derechos autoritarios.
Porque de seguro aparecería un grupo nuevo,
los rapiditos, por ejemplo;
No lo pienses mas,
nosotros somos los mejores
te hacemos el mal rapidito,
no duele y además es gratis,
tu familia no pagará las balas.
-Sería su slogan márquetin, uuyyyy que rico.
En mi localidad, nos obligaron
a votar por Alvaro Uribe Velez,
y dice él: ¿cuál es la conexión?
¡Que cojeé la puta justicia,
pero que le llegue!
Y nadie dice nada,
el gobierno armando caminatas
contra la guerrilla nada más.
Qué me dicen, de los paramilitares
que los tienen en el poder,
¿ellos no han hecho nada?...
Y yo como tantos de raíz campesina
que pedimos justicia, ya que hemos
puesto muchas piezas en el comedor
de la desigualdad de una paz,
que nos quitará más vidas
para velarlas a orillas de una palizada
en algunos de nuestros ríos
(Cauca y Magdalena, los más concurridos)
en la charca de la siope
o en la tina donde se baña mi mamá,
todos sitios perfectos
para morir por la paz
de los pobres de conciencia.
¡Si! sólo pedimos el retorno
a nuestros huertos desdeñados
con vacas sin ubres.
No más desesperanzas ni promesas falsas,
clamo por mi hermano campesino
que sólo sabe robarle tiempo a la madrugada
para que el sol le golpee menos en su empeño,
que desde sus minúsculos brotes,
nuestra tierra sea más feliz.
¡Toca con masacre contestar!,
si, este escrito es una masacre para eso putos,
hay que devorarlos con la voz,
que dulce arma mía
de sonidos cándidos aunque gago soy.
Y como le dije a alguien de pensamiento amarillista:
No soy partidario de quien vive con armas,
sean legales o no,
soy partidario de la justa tierra donde vivo, mi País.
[h=2]Copyright © [FONT=arial, helvetica, sans-serif]2008 Derechos Reservados[/h]
Y no se les haga raro, que por reclamar justicia y decir la verdad, mañana amanezca muerto.
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