Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
No hay nada simple en la vida.
Cotidianamente conducimos
el negocio de vivir;
en marcha las maquinarias inmensas
que nos llevan a través de los años,
día a día, el bombeo del corazón amoroso,
la quejumbre de nuestro esqueleto,
el respirar el perfume de la flor
que nos eleva centímetros a lo divino.
El silencio agazapado en las sombras,
esperando el paso inexorable del tiempo.
Yo lo engaño de vez en cuando,
cuando dejo la nostalgia llevarme de la mano.
No hay nada simple en la vida.
Sacarse el corazón y dártelo,
mientras balbuceo que te amo.
15 de mayo de 2008.
::::