orlando medina
Poeta recién llegado
TU PASIÓN
Tu pasión es un grito
que va desgarrando estigmas,
es la luz con que la noche enciende sus estrellas
cual alhajas alrededor de su cuello,
es el delirio de mi piel, de mis labios, de mis manos
el sabor de la tentación enclaustrada en tu pecho,
el elemento vital de mi cuerpo.
Vas calcinándome hasta los huesos,
cada espacio que el deseo recorrió,
cada sendero, cada gota de mi océano hirviente
¡Ah!...ese milagro hecho fuego,
fuego que abraza como las sombra llenas de soledad.
En tu pasión se consume los anhelos de mis días,
es en ti que mi cuerpo desea suicidarse,
sin dolor alguno
¡qué dolor puedes provocar!
daría dolor no beber de tu lucífero destino
En ti va muriendo la fría estela del tiempo.
En ti viven las aves de la imaginación.
Tu pasión es un poco de explosión y un poco de paz
Tu pasión
son todos los universos brotando de tus ojos,
un volcán escupiendo pensamientos eróticos,
es el imán que llama la gloria,
la mano que despierta la locura hecha deseo.
La inspiración del fuego.
El hálito de nuestro ardor
Tu pasión es un grito
que va desgarrando estigmas,
es la luz con que la noche enciende sus estrellas
cual alhajas alrededor de su cuello,
es el delirio de mi piel, de mis labios, de mis manos
el sabor de la tentación enclaustrada en tu pecho,
el elemento vital de mi cuerpo.
Vas calcinándome hasta los huesos,
cada espacio que el deseo recorrió,
cada sendero, cada gota de mi océano hirviente
¡Ah!...ese milagro hecho fuego,
fuego que abraza como las sombra llenas de soledad.
En tu pasión se consume los anhelos de mis días,
es en ti que mi cuerpo desea suicidarse,
sin dolor alguno
¡qué dolor puedes provocar!
daría dolor no beber de tu lucífero destino
En ti va muriendo la fría estela del tiempo.
En ti viven las aves de la imaginación.
Tu pasión es un poco de explosión y un poco de paz
Tu pasión
son todos los universos brotando de tus ojos,
un volcán escupiendo pensamientos eróticos,
es el imán que llama la gloria,
la mano que despierta la locura hecha deseo.
La inspiración del fuego.
El hálito de nuestro ardor
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